El ajuste al alza en el costo del combustible, el aumento en las tarifas eléctricas y la depreciación del peso frente al dólar, traerán consigo un incremento en el precio de las canastas básica y alimentaria y, con ello, el riesgo de que miles de mexicanos se integren a las filas de la pobreza.
 
El pasado 8 de marzo, a una semana de haber asumido el cargo como titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Ernesto Nemer declaró que de incrementarse en 1% el costo de la canasta básica, unos 500 mil mexicanos se sumarían a esa condición, una postura que mantuvo esta semana.
 
Especialistas consultados prevén que en los próximos meses se revierta la tendencia a la baja que han mantenido desde marzo pasado las canastas alimentarias rural y urbana del Coneval, y haya incrementos en la canasta básica del INEGI.
 
“Sin duda el alza en los combustibles y la electricidad, entre otros elementos, ejercen presión sobre el costo de la canasta básica y, en general, sobre el Índice Nacional de Precios al Consumidor. En el plazo de un mes o mes y medio empezarán a sentirse los primeros efectos”, opinó José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).
 
 
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Indicó que, por lo regular, los precios de las canastas crecen por arriba de la inflación, lo que da muestra que este grupo de productos es muy sensible a la volatilidad que se ve en la economía.
 
En el último año, el precio de la canasta básica alimentaria rural y urbana se elevó 4.3%, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Mientras que el precio de la canasta básica del INEGI tuvo una apreciación de 0.7% entre junio de 2015 y el mismo mes de este año.
 
El economista Jonathan Heath consideró que la decisión del Banco de México de subir 50 puntos base la tasa de referencia refleja su preocupación  de que elementos como el tipo de cambio peguen a la inflación.
 
El ingreso de miles de mexicanos a las filas de la pobreza, como estima la Profeco, podría verse a partir de este año, ya que al subir la inflación se eleva también el umbral de carencias, lo que pone en riesgo a un sector importante de la población, dijo el especialista.
 
El Coneval informó a este diario que durante 2015, el Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP), que muestra el comportamiento del porcentaje de personas que con su ingreso laboral no lograrían comprar la canasta alimentaria, disminuyó debido fundamentalmente a que hubo bajas tasas de inflación; durante el primer trimestre de este año, el indicador mostró un comportamiento estable.