Las largas filas de personas para hacer uso de las casetas telefónicas quedaron en el pasado. La mayoría de las casi 750 mil cabinas en todo el país lucen abandonadas, mientras miles de usuarios pasan de largo con el celular en el bolsillo o en la mano.

 

El número de teléfonos públicos en el territorio nacional disminuyó 11.5% en la última década, al pasar de 845 mil 600 en 2006, su máximo histórico, a 748 mil 400 al cierre de 2015, según cifras del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

 

En el mismo lapso, la penetración de la telefónica móvil pasó de 54.4% de la población, de acuerdo con dato de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), a 69% según la consultora GSMA.

 

Cesar Tovar, subdirector de Mercado TIC de Select, señaló que aunque la tendencia de las casetas telefónicas apunta a reducir su presencia, es un segmento que logrará subsistir enfocado a un mercado de nicho.

 

Explicó que al no haber una cobertura total de la telefonía móvil, las casetas representan un medio de comunicación para la población que aún no tiene acceso a los celulares.

 

La tendencia a la baja en los costos de las llamadas en móviles terminó por “vencer” a los teléfonos de monedas, que en algún momento tuvieron como ventaja ofrecer llamadas ilimitadas mientras los celulares hacían cobros por minuto.

 

Una mayor competencia entre operadores de telefonía móvil tras la reforma en telecomunicaciones y la entrada al mercado de AT&T llevó a una reducción de 32% en las tarifas.

 

Mientras las casetas ofrecen llamadas por tres pesos, las compañías móviles ofertan minutos ilimitados a sus suscriptores, o tarifas menores a un peso a los clientes de prepago, además de acceso gratuito a redes sociales.

 

Además de la guerra aparentemente perdida contra los celulares, la telefonía pública padeció medidas de la reforma de telecomunicaciones, en particular la eliminación del cobro de la larga distancia nacional, que representaba 30% de la facturación de las empresas que operan estas cabinas.

 

El negocio de las casetas telefónicas ha perdido tal rentabilidad que incluso Maxcom Telecomunicaciones anunció en noviembre la venta de este segmento de su negocio, luego de que en el tercer trimestre de 2015 la compañía reportó una caída de 25% en el número de cabinas públicas en relación con el año previo.

 

Maxcom era el segundo mayor operador de este segmento con 5% del mercado nacional, según la consultora Select, solo detrás de Telmex, que opera 83% de las casetas telefónicas del país.

 

El desuso de las casetas telefónicas ha llevado a que en la actualidad existan seis aparatos de telefonía pública por cada mil habitantes en el país, cuando en 2006 se llegó a ocho unidades.

 

 

En desuso

 

Estados con más casetas

 

CDMX                         95,750

 

Edomex                      73,732

 

Veracruz                     42,080

 

Jalisco                         37,025

 

Puebla                        28,151

 

Estados con menos casetas

 

Campeche                  2,308

 

Baja California Sur     2,401

 

Colima                          3,770

 

Tlaxcala                        4,652

 

Quintana Roo             5,412