Durante 2015, alrededor de 178 millones de archivos y documentos digitales fueron robados a empresas en México, lo que da muestra de la relevancia de este delito y la urgencia de una estrategia para abatirlo, alertó la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de Información (Canieti).

 

El organismo advirtió que 89% de los ciberataques en el país -que en 2015 superaron los 10 millones- tiene motivaciones financieras y de espionaje, por lo que hizo un llamado al gobierno para diseñar una estrategia nacional contra este delito.

 

El año pasado, las campañas de spear-phishing orientadas a empleados de distintas instituciones, cuyo principal objetivo es el robo de datos personales y de archivos de las empresas, se incrementaron 55%.

 

La Canieti subrayó que actualmente hay 64 millones de mexicanos que son usuarios de servicios de Internet y para 2020 se estima que esta cifra se eleve a 84 millones, lo que implica mayor tráfico de datos, incremento en las operaciones en línea y con ello mayores retos en el campo de la ciberseguridad, para los particulares y las instituciones.

 

De acuerdo a Simantec, la ciberdelincuencia en México afecta a 40% de los internautas del país, y en 2015 alcanzó un total de 101 mil 400 millones de pesos en pérdidas.

 

“Estas cifras ponen de manifiesto la importancia de que ante el incremento acelerado en la cobertura y uso de Internet, México cuente en breve con una estrategia nacional integral de ciberseguridad, que permita ofrecer protección y certidumbre en sus operaciones tanto a los tres órdenes de gobierno como a las empresas y, sobre todo, a los usuarios mexicanos de la Web”, señaló la Canieti.

 

México, en el top por ataques

 

 

6° lugar ocupó México en 2015 por número de embestidas de los cibercriminales, reveló la directora jurídica de Seguridad Digital y Propiedad Intelectual de Microsoft México, Jimena Mora.

 

31% de los ataques se dirigió a entidades educativas en 2014; 31% a instituciones gubernamentales y 26% al sector privado, en donde destaca el robo de datos e información sensible.