WASHINGTON. Un movimiento de opositores a la candidatura presidencial del magnate Donald Trump anunció planes de una maratónica marcha pacífica desde Filadelfia, la cuna de la independencia de Estados Unidos, hasta Washington DC, el mes próximo.

 

La marcha partirá el 2 de abril desde la Campana de la Independencia en Filadelfia y recorrerá en nueve días los 219 kilómetros hasta la colina del Capitolio en la capital estadunidense, donde realizará un sendo plantón público de una semana de duración.

 

“Más de dos mil personas se han comprometido a arriesgarse a ser arrestadas (…) en lo que será una de las mayores acciones de desobediencia civil en una generación”, señaló el movimiento Democracy Spring, que ha realizado protestas en algunos de los foros públicos del precandidato republicano Trump.

 

Entre los donantes al movimiento anti-Trump figura la organización progresista MoveOn.org, financiada por el inversionista George Sores, y el liberal Instituto de Estudios Políticos (IPS) entre otros.

 

Otro de los grupos detrás de Democracy Spring es la mayor coalición sindical de Estados Unidos, la AFL-CIO, con más de 12.7 millones de miembros.

 

Su líder Richard Trumka mantiene un plan para movilizar a sus agremiados a fin de descarrilar la candidatura de Donald Trump a la presidencia, confrontando las posturas de Trump en temas como el comercio y la migración con aquellas de los demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders.

 

El liderazgo sindical lanzó una campaña para educar a los votantes sobre lo que la AFL-CIO califica como las posiciones “antitrabajadoras” y “antisindicalistas” de Trump.

 

La campaña estará centrada en encuentros comunitarios donde líderes presentan el argumento de que las políticas de Trump sobre migración y sindicalismo serán lesivas a los trabajadores.

 

Trump, quien encabeza la contabilidad de delegados hacia la nominación presidencial del Partido Republicano, ha denunciado a sus opositores como personeros del aspirante presidencial demócrata Sanders, lo cual ha sido negado por el senador de Vermont.

 

Aunque su candidatura ha atraído un número récord de votantes al proceso de elecciones primarias republicanas, se ha convertido en el candidato que es visto de manera más desfavorable por el público estadunidense.

 

A nivel de la población general, un 59 por ciento de los electores estadunidenses tienen una imagen negativa de Trump, una proporción superior no sólo respecto de sus rivales republicanos Ted Cruz o John Kasich, sino de sus opositores demócrata Hillary Clinton y Bernie Sanders.

 

Entre los latinos casi ocho de cada 10 latinos en Estados Unidos desprecian al millonario estadunidense, en lo que lo convirtió en el aspirante presidencial más repudiado por los latinos de Estados Unidos, de acuerdo con un reciente sondeo elaborado por la encuestadora Gallup.

 

“Es hora de llevar una acción masiva no violenta a una escala histórica para salvar a nuestra democracia”, destacó en su portal Democracy Spring.

 

“Demandaremos que el Congreso adopte acciones inmediatas para poner fin a la corrupción de los grandes capitales en nuestra política y asegurar elecciones libres y justas en donde los estadunidenses tengan una voz igualitaria”, manifestó el movimiento.