El alcalde de Houston, Texas, Estados Unidos,  Sylvester Turner, entregó al Presidente Enrique Peña Nieto, las llaves de la ciudad estadounidense como reconocimiento a la hermandad entre el país y esa localidad, donde habitan nueve millones de mexicanos.

 

En respuesta Peña Nieto invitó  a Turner a visitar México en noviembre, cuando se juegue un partido de la Liga de Futbol Americano en el Estadio Azteca.