MIAMI. La esposa de Joaquín El Chapo Guzmán rompió su silencio para salir en defensa de su marido en una entrevista exclusiva con Telemundo en la que dice temer por su vida y denuncia que no se respetan sus derechos.

 

La cadena de televisión en español difundió hoy algunos fragmentos de la entrevista con Emma Coronel Aispuro, promocionada con el título de “La Reina de El Chapo“, que será emitida el domingo 21 de febrero.

 

“Temo por su vida”, dice la esposa del jefe del Cártel del Pacífico, quien se escapó de una cárcel de máxima seguridad mexicana en julio de 2015, pero fue capturado en enero pasado y hoy está preso de nuevo.

 

Coronel Aispuro, que se casó con el capo en 2007, se queja en la entrevista de las condiciones de reclusión de su esposo en la cárcel de Altiplano y dice que su salud se está resintiendo, al tiempo que hace responsable al gobierno mexicano de lo que le pase.

 

“No sabemos si está comiendo bien. En general no sabemos en qué situación se encuentra porque no lo hemos podido ver”, dice.
A juicio de Coronel Aispuro, le están haciendo pagar por haberse fugado el año pasado. “Dicen que no lo están castigando, por supuesto que sí”, asevera.

 

Según dice, El Chapo está constantemente vigilado, de día y de noche. “Todo el día están ahí, están pasando lista a cada hora, no lo dejan dormir, no tiene privacidad ni para ir al baño”.

 

También afirma que no todo lo que la gente dice de su esposo es cierto. “Yo pienso que cualquier ser humano tiene derecho a tener por lo menos las cosas vitales de un ser humano, no se las están haciendo valer a él, me consta”, dice.

 

Telemundo no adelantó nada respecto a las cosas que Coronel Aispuro dice en la entrevista sobre la personalidad del narcotraficante y su vida privada, sobre su ceremonia matrimonial y la relación de su marido con sus hijas gemelas.

 

La entrevista, producida en asociación con el Investigative Reporting Program de la Universidad de California en Berkeley (IRP), fue hecha por la periodista Anabel Hernández.

 

El Chapo fue capturado por primera en 1993, en Guatemala, y trasladado a México, donde fue condenado y permaneció en prisión hasta que se fugó de la cárcel en 2001 escondido en un carro de la lavandería.

 

Estuvo fugitivo hasta el 22 de febrero de 2014, cuando fue detenido por elementos de la Marina Armada de México en Mazatlán, pero volvió a fugarse el 11 de julio de 2015, esta vez por un túnel.

 

Fue capturado de nuevo el 8 de enero de 2016 en un operativo de la marina Mexicana en la ciudad de Los Mochis y llevado nuevamente a la prisión Altiplano.