La cantidad de jugadores naturalizados en el Clausura 2016 ha causado polémica en el balompié mexicano en los últimos días, al grado que la Liga MX se vio obligada a relevar que desde hace varios meses es un tema que se analiza para tratarlo en la próxima Asamblea de Dueños.

 

“Lo que se busca es un equilibrio”, comentó el titular del balompié mexicano, Enrique Bonilla, quien aclaró que no se pueden tomar decisiones a la ligera.

 

Los jugadores naturalizados defienden su estadía en México. Mientras que futbolistas que tienen consolidada su carrera, no están de acuerdo con tantos no nacidos en México, como el caso de Omar Bravo, quien comentó que muchos que provienen de Sudamérica son de mediana calidad, ya que los de alta competitividad se encuentran en el viejo continente.

 

De inmediato llegó la respuesta de Joao Rojas: “muchos sobresalen en su país y por eso vienen acá (a México), aquí estamos a un paso de Europa, y es que la Liga mexicana no le pide nada a otras ligas europeas”.

 

El tema se ha vuelto espinoso al grado que, Daniel Ludueña aseguró que el futbolista mexicano no tiene opciones de jugar por ser “conformista”, y horas después tuvo que retractarse, tras recibir severas críticas.

 

Varios presidentes de equipos ya buscan opciones para reducir la cantidad de jugadores no nacidos en México sin que se vea afectado el nivel de la Liga.