La ciclovía del Circuito Gandhi, ubicada en inmediaciones del Bosque de Chapultepec, parece estacionamiento. No es raro que los ciclistas tengan que sortear los autos en esta área, pues con frecuencia el carril es completamente bloqueado. Además, desde que en un tramo de 150 metros se borró el carril, los autos se aparcan con mayor libertad.

 

Esta problemática se repite en Eduardo Molina, único modelo de calle completa en el sistema Metrobús, donde los vehículos que acuden a las refaccionarias se estacionan en la ciclovía.

 

La Ciudad de México cuenta con una red de 80 kilómetros de ciclovías y su invasión es el principal motivo de infracción de los autos en agravio de los ciclistas.

 

Fernando Alejandro Martínez Badillo, titular de la Subsecretaría de Control de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, informó que en este año van más de 3 mil 300 infracciones a vehículos que invaden las vías exclusivas para ciclistas y en las últimas dos semanas se han aplicado 400 infracciones.

 

Las vías donde hay mayores casos de invasión son en las ciclovías de la zona Roma Condesa, delegación Cuauhtémoc, en el Circuito Gandhi, delegación Miguel Hidalgo, y en Eduardo Molina, en los límites de Gustavo A. Madero y Venustiano Carranza.

 

Por ello, la SSP-DF integró un grupo de 30 policías en bicicleta que reforzarán los recorridos en las vías, con el objetivo de multar a los autos y, en su caso, hacer las indicaciones pertinentes a los ciclistas que vayan sobre las banquetas o en sentido contrario, así como a los peatones que no tienen precaución al caminar por dichas áreas.

 

El funcionario explicó que este operativo no obedece a los hechos recientes en los que ciclistas han sido arrollados por vehículos motorizados, pues las acciones han sido permanentes. Aclaró que además de los 30 policías en bicicleta, 3 mil 300 elementos están autorizados para inmovilizar los autos.

 

“No sólo se vigila con esos 30 elementos, sino que todos los de la policía de tránsito están obligados a que, durante su turno, el personal de la dirección de infracciones con dispositivos móviles estén encargados de verificar que no se invadan estas áreas; pero los 30 están recorriendo las ciclovías para hacer las indicaciones”, dijo.

 

Después de la invasión de las ciclovías, la principal falta de los autos hacia los ciclistas es no respetar la distancia entre ambos vehículos en la vía que, desde el 15 de diciembre, debe ser de 1.5 metros.

 

Agustín Martínez, de la asociación Bicitekas, consideró que a pesar de que sí hay más vigilancia en las ciclovías, esta se concentra sólo en ciertas zonas, como en Paseo de la Reforma o en 20 de Noviembre. En cambio, hay otras menos visibles y, por lo tanto, no se registra presencia policial.

 

“Hay rutas menos visibles donde no se ve ni se siente vigilancia policial, por ejemplo la ciclovía de Durango 5 de Febrero; ahí siempre hay obstáculos, incluidos vendedores ambulantes o filas de coches para entrar a estacionamientos”, dijo.

 

Al respecto, Martínez Badillo comentó que con el crecimiento en la red de ciclovías, se pensará en incrementar el número de elementos para la vigilancia.

 

En el marco de la aplicación del nuevo Reglamento de Tránsito, el funcionario detalló que los ciclistas tendrán sólo amonestaciones verbales para que conduzcan de forma adecuada y garantizó que se sancionará a las personas que incumplan la norma respecto al área delimitada para uso exclusivo de los conductores de vehículos no motorizados.