Los senadores panistas Mariana Gómez del Campo Gurza y Jorge Luis Lavalle Maury coincidieron en la necesidad de crear una Ley General de Adopciones para mejorar las condiciones para que cada día más niños se integren a una vida familiar.

 

Gómez del Campo Gurza aseguró que la adopción representa una opción de vida, de felicidad y de enriquecimiento de la sociedad, por lo que se pronunció a favor de contar lo antes posible con una ley general en la materia para que cada vez más niños mexicanos sean adoptados nacional e internacionalmente.

 

Al inaugurar los trabajos del foro “Hacia una Armonización en el Proceso de Adopción”, que tiene como finalidad escuchar a representantes de la sociedad civil e incorporar sus puntos de vista sobre el tema, dijo que espera que con el trabajo que han hecho, “podamos lograr puntos concretos que nos permitan tener una legislación”.

 

Recordó que el año pasado el Senado aprobó la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que representa un gran avance para garantizar el interés superior de la niñez pero “no basta, porque desde mi punto de vista es sólo una ‘embarradita’ de cada uno de los temas”.

 

Además, dijo la legisladora, se necesita mucha transparencia y homologar procesos de adopción, así como contar con información estadística actualizada en la materia.

 

Refirió que de acuerdo con datos del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales e Igualdad del gobierno de España, los países con mayor número de niños dados en adopción internacional en 2012 fueron la Federación Rusa con 479 casos, China con 447, Etiopía con 302, Filipinas con 77 y Colombia con 74 casos otorgados.

 

En América Latina, el país que más adopciones otorga es Colombia y según cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, de 1997 a 2011 se han dado en adopción a 40 mil niños, de los cuales 23 mil 428 han sido adopciones internacionales y sólo 16 mil 540 nacionales.

 

Por otro lado, durante 2014, nueve estados acumularon más de la mitad de las adopciones del país, ya que entre todos sumaron 501 de los 822 trámites concluidos.

 

Esto contrasta fuertemente con la cifra de 30 mil niños que viven en albergues, casas hogar u orfanatos, ya que según cifras del Inegi, en 2010 había casi 12 mil niños que no tenían ningún lazo familiar y quedan susceptibles de ser adoptados, expuso la senadora panista.

 

Consideró que la ley en la materia debe ir encaminada a generar mayor inclusión para ayudar a los más vulnerables, ya que en 2011 hubo únicamente 54 casos de adopción de niños con algún tipo de discapacidad, de los cuales 28 eran niños y 26 niñas.

 

Además, señaló que se debe trabajar en la construcción de mecanismos de información y de transparencia, porque en 2011 únicamente se tienen registradas 805 solicitudes, esto debido a que sólo se contaron datos Coahuila, Distrito Federal, Estado de México, Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas, pero no se cuentan con datos posteriores debido a la falta de cooperación y de coordinación con entidades estatales.

 

En su turno, el senador Jorge Luis Lavalle Maury refirió que del 100% de todas las niñas y niños en México susceptibles de ser adoptados, más de 70% es atendido por las asociaciones y fundaciones de la sociedad civil y 30% por el sistema de gobierno.

 

Actualmente hay 32 códigos civiles diferentes, 32 leyes en los estados de las cuales en muy pocos existe al momento una Ley General de Adopciones, por ello queremos hacer un sistema homogéneo que dé certidumbre, seguridad y que le otorgue a todas y todos niños las mismas probabilidades de tener una familia, indicó.

 

Actualmente, añadió, el sistema DIF se ha encargado de hacer un esfuerzo titánico para buscar de dar las mejores condiciones, sin embargo los mismos códigos civiles y las mismas leyes diferentes les impiden en muchas ocasiones lograrlo.

 

“Tenemos posiciones también encontradas y por eso la importancia de este foro, de venir a escucharlos, por qué, porque existe una posición a veces del Ejecutivo, existe otra posición de las diferentes instituciones de la sociedad civil y en algunas ocasiones éstas chocan.

 

“Lo que queremos es con argumentos, con bases sólidas, encontrar todos juntos cuál sería el mejor camino para buscar homologar este sistema nacional, pues me parece que es el objetivo final que pretendemos”, concluyó Lavalle Maury.