Representantes de organizaciones de la sociedad civil solicitaron al Senado de la República rechazar la disminución al impuesto a bebidas azucaradas, al considerar que esta enmienda avalada por los diputados, representa un riesgo a la salud.

 

En conferencia de prensa, organizaciones como la Alianza por la Salud Alimentaria y la Coalición Contrapeso, respaldados por senadores del PAN y del PRD, pidieron revertir la modificación realizada en la Cámara de Diputados, al justificar que uno de cada tres niños mexicanos nacidos a partir del 2010 desarrollará diabetes a lo largo de su vida, derivado de la falta de políticas públicas para disminuir su consumo.

 

Al respecto, la senadora del PAN y presidenta de la Comisión de Salud,   Maki Esther Ortiz Domínguez, secundó que la disposición de reducir la cuota impositiva a las bebidas saborizadas con hasta 5 gramos de azúcares por cada 100 mililitros, impactará principalmente en la salud de la población infantil.

 

“La reducción del impuesto a las bebidas azucaradas impactaría a la salud de niñas y niños, pues los productos que están dirigidos a la población infantil verían reducido su impuesto, por lo es importante no solo no reducirlo, sino incrementarlo a dos pesos”, señaló.

 

En su oportunidad, el senador del PRD por Chiapas, Zoe Robledo, consideró necesario revertir la modificación realizada en la Cámara de Diputados en ese sentido. Fundamentó que de acuerdo con la propia Organización Mundial de la Salud, el impuesto a este tipo de bebidas no debería ser menor al 20 por ciento, es decir, dos pesos por litro.

 

“Las bebidas azucaradas no nutren y desplazan el consumo de alimentos y de bebidas más saludables, la Cámara de Diputados ha cometido un error y hoy queremos y estamos generando un bloque opositor a poder detener ese error, y por supuesto,  corregirlo”, señaló.

 

Según lo advirtieron los senadores, la industria refresquera llevó a cabo un intenso cabildeo en San Lázaro para dar marcha atrás al impuesto a bebidas azucaradas, sin embargo consideraron, no se debe ceder a presiones para revertir esta enmienda fiscal aprobada en 2014.

 

 

pbp