BELGRADO. Novak Djokovic, número uno del tenis mundial y embajador de Buena Voluntad de UNICEF, visitó el miércoles en Belgrado un centro de esta organización para la ayuda a los niños refugiados, y pidió protección y trato digno de los niños en el mundo.

 

Djokovic indicó que las horribles guerras han forzado a la gente a buscar un lugar mejor para la vida, entre ellos dos millones de niños “que han perdido el techo sobre su cabeza y el elemental derecho a ser protegidos y tener comida, agua”, indica este jueves la página de Facebook de UNICEF Serbia.

 

El deportista dijo que acudió al centro para “propagar la conciencia sobre la seriedad de la situación, del éxodo” y recordó que los refugiados de Siria, Irak y Afganistán viajan con los niños en malas condiciones a través de muchos países.

 

UNICEF está aquí para asegurar, a través de sus programas, que cada niño, en Serbia y por todas partes en el mundo, reciba protección y sea tratado con dignidad”, declaró.

 

 

Djokovic advirtió durante la visita a ese centro que “estos y muchos otros niños refugiados e inmigrantes en Europa están viviendo en malas condiciones”

 

“Muchos están durmiendo al aire libre. Y con la llegada del invierno está en riesgo la salud de los niños pequeños”, alertó.

 

Serbia es uno de los países de tránsito en la ruta balcánica que comienza en Grecia y sigue por Macedonia, por la que los refugiados tratan de llegar a Alemania, Suecia y otros países ricos europeos.

 

Según datos serbios, más de 18o mil  refugiados han pasado por Serbia en lo que va de año.

 

La UNICEF ha creado esta semana con ayuda del Gobierno serbio y del Ayuntamiento de Belgrado un “rincón” donde los niños de los refugiados de Oriente Medio que pasan por Serbia puedan “jugar, dibujar, descansar”, declaró hoy a Efe Jadranka Milanovic, de UNICEF Serbia.

 

Milanovic explicó que hay otro “rincón de la infancia” de UNICEF para los niños refugiados en Presevo, ciudad del sur por donde entran la gran mayoría de los refugiados desde Macedonia.

 

En ambos centros se han habilitado también dos salas de lactancia, donde las madres pueden alimentar a sus bebés.

 

“Nuestros trabajadores han sido instruidos, además, para reconocer si algún niño tiene problemas de la salud y dirigirlos a determinados servicios, así como para darles atención psicosocial”, explicó Milanovic.

 

Djokovic declaró que “está claro que la mejor manera de ayudar a estos niños en situación desesperada es a través de una acción coordinada para atajar las causas de este enorme movimiento, a través de unos esfuerzos diplomáticos más enérgicos para acabar con los conflictos y proporcionando a los países de origen apoyo humanitario y para su desarrollo”.