El Guadalajara está por fijar su destino inmediato en un rumbo completamente diferente al que llevaba con José Manuel de la Torre, un tipo preocupado por el equilibrio. Matías Almeyda es reconocido en Argentina por un estilo de futbol un tanto suicida, con equipos lanzados al frente sin importar las consecuencias.

 

A tal grado es amante del futbol ofensivo que ha jugado con alineaciones un tanto raras. Por ejemplo, le gusta un 3-1-3-3, con jugadores que van por los extremos y un centro delantero nato. Atrás, se defienden con muchas unidades cuando no tienen el balón, pero sus alineaciones no priorizan a jugadores especialistas en la marca, más allá de su único medio de contención.

 

Vaya un cambio con respeto a la etapa anterior, en la que De la Torre privilegió el juego defensivo y de equilibrio, aunque con un ataque falto de contundencia, variantes e imaginación, pero con una defensa sólida, la tercera menos goleada del torneo anterior.

 

Almeyda tiene otra diferencia grande con De la Torre: es un líder nato. Lo fue como jugador y ha sido su principal moneda de cambio en su etapa como entrenador. Sus equipos se definen por desequilibrados, pero con enorme garra y pasión. De la Torre tiene su peor defecto en su trato con los futbolistas, con los que difícilmente logra hacer grupo.

 

El liderazgo de Almeyda bastó para regresar a River Plate a la Primera División en 2012, pero le provocó enfrentamiento con las figuras, lo que derivó en su salida sin completar su primer torneo en el máximo circuito. Al Banfield también los ascendió y se quedó ahí por dos años hasta que salió sorpresivamente sin concluir el torneo anterior. No fue despedido, renunció.

 

En lo que se parecen es en que tienen un genio un tanto disparejo y no aceptan imposiciones.

 

Ahora, faltará ver, cuándo se concrete la contratación, si el estilo de Almeyda es lo que necesita Chivas en la pelea constante por la supervivencia, o el argentino se reinventa para buscar puntos y seguridad, antes de la alegre caza de mariposas que le ha caracterizado.

 

También echan a Nestor

 

Néstor de la Torre no fue considerado en la decisión de contratar a Matías Almeyda. Leal y, con su hermano José Manuel despedido oficialmente pasado el mediodía de ayer, el presidente deportivo del equipo quedó fuera del Rebaño.

 

El nuevo hombre fuerte en el tema de las decisiones deportivas en Chivas es José Luis Higuera, director de Omnilife y presidente del Coras de la Primera A. A él es a quien hay que apuntarle la contratación de Almeyda.

 

José Manuel de la Torre vivió ayer sus últimos momentos en Chivas. El entrenador se presentó a las instalaciones de Verde Valle a primera hora para reunirse con la directiva. Después, platicó con los jugadores y se despidió de ellos.

 

Los futbolistas, tuvieron una plática con Jorge Vergara para pedirle que siguiera Chepo, pero fue inútil.