PARÍS. La Semana de la Moda Masculina de París cerró hoy con los “confetti” que llovieron sobre la pasarela de Saint Laurent, en la que el modisto Hedi Slimane rindió su particular homenaje a la ciudad en que vive, Los Ángeles.

 

“Era una fiesta en Los Ángeles, está claro”, exclamó la actriz y productora mexicana Salma Hayek, tras conocer una colección primavera-verano que surgió entre las palmeras impresas en los asientos del público.

 

Para que realmente fuera “muy L.A. (Los Ángeles)”, como la calificó Hayek, era necesario que hubiera una buena representación de la industria del espectáculo. Y Slimane también pensó en eso.

 

Las estrellas hollywoodienses Pierce Brosnan y Gary Oldman compartieron la primera fila del desfile con los cantantes Lenny Kravitz y Johnny Hallyday, así como con el matrimonio formado por Salma Hayek y François-Henri Pinault, presidente del grupo Kering al que pertenece Saint Laurent.

 

“Estamos esperando a ver a nuestro hijo, Dylan Thomas”, explicó Brosnan a Efe antes de que se encendieran las luces de una pasarela por la que desfiló el joven que, junto al hijo del actor Val Kilmer, ha sido imagen de una campaña de Slimane para Saint Laurent.

 

La habitual puesta en escena de luz y música con la que abre la firma francesa regaló hoy uno de los mejores momentos al apostar por módulos alargados que iban cambiando de color y posición dibujando un horizonte de noche de diversión.

 

Esta era sólo la antesala de unos brillos que encontraron una buena representación en las cazadoras “teddy” bordadas de pedrería, que se presentaron como la gran apuesta de la temporada.

 

Las camisas de leñador deshilachadas en el bajo, y que en algunos casos llegaron a degradarse hacia otro color en la parte inferior, fueron la prenda perfecta para acompañar las declinaciones de la chupa de cuero, de la cazadora vaquera y del cárdigan.

 

Los años ochenta y noventa regresaron a la actualidad de la mano de pantalones vaqueros rotos a la altura de la rodilla, zapatillas deportivas blancas y combinaciones inesperadas de colores que llevaron incluso al estampado de leopardo.

 

El estilismo también acompañó a unos diseños con reminiscencias de Kurt Cobain, y una gran parte de los modelos lucieron melena larga y suelta, en algunos casos con mechas californianas -puntas teñidas de rubio-, y no faltaron los cabellos de un ligero azul o rosa.

 

A pesar de que oficialmente se trataba de la presentación de la línea masculina, también desfilaron mujeres, ataviadas con vestidos cortos de muñeca o con modelos largos y holgados.

 

Los botines con calcetines tobilleros con puntilla y los gorros de punto formaron parte de la creatividad del director artístico de la casa para la temporada de calor.

 

Los lunares, los flecos y el estampado de camuflaje fueron otras de las propuestas de Slimane, que no puede evitar incluir en sus colecciones de toque roquero los pantalones pitillo.

 

En el Carreau du Temple, antiguo mercado de abastos situado entre la plaza de la República y el barrio de Le Marais, se despidió la Semana de la Moda Masculina de París, a la espera de que tome el relevo el próximo domingo la Alta Costura.