BRUSELAS/ATENAS. Fuentes de la eurozona han indicado que la contraoferta del primer ministro griego, Alexis Tsipras, “no es suficiente” para poder llegar a un compromiso entre las partes.

 

Tsipras rechazó el pasado miércoles la oferta de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo que los acreedores llevaban desde el pasado jueves esperando una nueva propuesta alternativa.

 

Según fuentes europeas citadas por el periódico griego Kathimerini, la nueva propuesta griega contiene elementos que ya han sido rechazados en el pasado y no da lugar a un “progreso constructivo”.

 

De acuerdo con este rotativo, Grecia ha revisado sus objetivos de superávit primario y, en lugar de un 0.6% para este año, ahora propone un 0.75% del PIB, y en lugar del 1.5% para 2016, plantea un 1.75%. Las instituciones habían propuesto un 1% y un 2%, respectivamente.

 

Las fuentes citadas por Kathimerini se mostraron extrañadas de que Grecia haya modificado las cifras habida cuenta de que era un punto en el que se había logrado convergencia entre ambas partes.

 

En una entrevista que publica el diario alemán Der Tagesspiegel, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, afirma que Grecia ha hecho una oferta respecto al superávit primario en cuyo efecto él personalmente no cree, pero que se ha hecho “solo para acercarnos a su posición” (la de los acreedores).

 

“Quiero dejarlo muy claro. No queremos ni un solo euro adicional para el Estado griego, sino que proponemos redistribuir las deudas dentro de las instituciones de la troika”, asegura Varufakis.

 

Según Kathimerini, la propuesta griega pide además poder utilizar los cerca de 11 mil millones de euros destinados inicialmente para la recapitalización de la banca helena y ahora devueltos al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, y, por último, aumentar el techo de emisiones de Letras del Tesoro, actualmente en 15 mil millones de euros.

 

Sin embargo, lamentan las fuentes europeas citadas por el diario griego, no menciona el problema de las pensiones.

 

La propuesta de las instituciones prevé una cláusula de déficit cero en las pensiones y la abolición de los subsidios a los pensionistas con ingresos bajos.

 

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, dijo en su entrevista semanal con la cadena RTL Z que para los países de la eurozona es “impensable” que Grecia no cambie el sistema de pensiones y no aumente la edad de jubilación.

 

La reforma del sistema de pensiones es una de las exigencias de la eurozona a Grecia a cambio de desbloquear la ayuda de 7.200 millones de euros.

 

Dijsselbloem advirtió contra un optimismo excesivo y opinó que los griegos subestimaron la complejidad del proceso, en el cual debe poner en orden su presupuesto y volver a encarrilar la economía.