OKLAHOMA. El fabricante de un fármaco utilizado en ejecuciones por inyección letal en Oklahoma solicitó al estado que devuelva cualquier suministro del mismo que pudiera haber obtenido y que no utilice sus productos para ejecutar a prisioneros.

 

En una carta dirigida a Scott Pruitt, secretario de Justicia de Oklahoma, la farmacéutica Akorn también dijo que está tomando medidas para asegurarse de que el sedante midazolam ya no sea puesto a disposición de los estados para su uso en ejecuciones. La compañía dijo que el analgésico hidromorfona, que Oklahoma no usa, tampoco estará disponible.

 

“Si sus prisiones han adquirido productos de Akorn directa o indirectamente para su uso en la pena capital, le solicitamos a usted que devuelva de inmediato nuestros productos para un reembolso completo”, escribió Joseph Bonaccorsi, asesor jurídico de la compañía, en la carta con fecha del 4 de marzo.

 

Bonaccorsi y un portavoz de la empresa no devolvieron de inmediato los mensajes telefónicos dejados el jueves solicitándoles sus comentarios al respecto.

 

Akorn es uno de varios fabricantes de midazolam, un sedante quirúrgico de uso común que Oklahoma comenzó a utilizar el año pasado como el primero de un protocolo de tres fármacos de inyección letal.

 

Se desconoce si el estado obtuvo su midazolam de Akorn. Los funcionarios estatales tienen prohibido revelar la fuente.

 

Aaron Cooper, portavoz de Pruitt, remitió todas las preguntas sobre el fármaco al Departamento de Correccionales, responsable de obtener las sustancias utilizadas en las ejecuciones.

 

Terri Watkins, portavoz de las correccionales, dijo que el departamento había obtenido los fármacos necesarios para llevar a cabo tres ejecuciones que habían sido demoradas mientras la Corte Suprema federal sopesa si el uso de midazolam es apropiado para ejecutar a reos. No quiso hacer más comentarios al respecto.

 

Durante argumentos orales ante el máximo tribunal del país el miércoles, un abogado que representa a los presos argumentó que el midazolam es ineficaz para prevenir un dolor agudo generado por otros fármacos usados en el proceso.

 

Los estados que aplican la pena de muerte como Oklahoma se han visto obligados a encontrar fármacos alternos para usar en ejecuciones debido a que las farmacéuticas se oponen a su uso en la pena capital. Durante argumentos orales el miércoles que se extendieron más de una hora, el juez conservador Samuel Alito dijo que los que se oponen a la pena capital están librando una “guerra de guerrillas” contra las ejecuciones al limitar el suministro de fármacos más efectivos.