BUENOS AIRES. La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, denostó hoy las “infamias y calumnias” después de haber sido imputada por un fiscal que la acusa de haber pactado la impunidad de presuntos terroristas iraníes.

 

“¿Saben qué? El odio, el agravio, la infamia, la calumnia se los dejamos a ellos”, escribió la mandataria en las redes sociales horas después de que el fiscal Gerardo Pollicita retomara la denuncia presentada el pasado 14 de enero por su colega Alberto Nisman.

 

El fiscal Nisman estaba a cargo de la investigación por el ataque sufrido en 1994 en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que dejó 84 muertos, y fue encontrado muerto sólo cuatro días después de acusar a la presidenta de encubrimiento.

 

Según su denuncia, que fue retomada por Pollicita, Fernández de Kirchner encabezó una maniobra para pactar con Irán la protección de los supuestos terroristas implicados en el atentado a la AMIA, a cambio de reforzar relaciones comerciales.

 

La presidenta no se refirió de manera directa a la imputación penal en su contra, pero su mensaje también fue dirigido a “ellos”, es decir, a quienes están promoviendo una marcha masiva opositora el próximo miércoles convocada con el pretexto de exigir justicia por la muerte de Nisman.

 

Fernández de Kirchner agregó que “nosotros nos quedamos con la Asignación Universal por Hijo, con las jubilaciones, con el matrimonio igualitario, con la ampliación de derechos, con los convenios colectivos de trabajo, con el mejor salario mínimo, vital y móvil de toda la historia”.

 

También, dijo, “con la industria nacional, con las inversiones en infraestructura, con la educación, con las universidades, con los científicos, con las escuelas, con los chicos”.

 

De esta manera, contrarrestó la crisis política desatada por la muerte de Nisman con la enumeración de algunas de las principales medidas que han marcado sus ocho años de gobierno, el cual termina el próximo 10 de diciembre.

 

La imputación judicial en contra de la presidenta evidenció, nuevamente, la polarización en la que está sumergida el país, ya que mientras la oposición advirtió la “gravedad institucional” de la acusación, el oficialismo recordó que la denuncia de Nisman ya había perdido peso antes de que el fiscal muriera.

 

El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, explicó este sábado que el fiscal Pollicita no aportó pruebas y se limitó a replicar la denuncia de Nisman, sin solicitar siquiera una declaración indagatoria de Fernández de Kirchner.

 

“No han logrado sostener nada. Después de analizar, como abogado, a fondo las 60 páginas presentadas se observa que 50 páginas son ‘copy paste’ del bodoque que presentó Nisman”, acusó.

 

DEC