El consejero electoral, Ciro Murayama, avaló lo señalado por Lorenzo Córdova sobre la alertas que se han encendido en el Instituto Nacional Electoral (INE) debido a la situación de violencia del país y su posible impacto en el proceso electoral de 2015, en el que se renovará la Cámara de Diputados y nueve gubernaturas.

 

El aparato de seguridad del gobierno mexicano, dijo, necesita un plan sistemático para contener la violencia suscitada y evitar que permeé en el desarrollo de los comicios, especialmente, en entidades como Guerrero que están próximas a iniciar campañas internas para la elección de sus candidatos a diputados, alcaldes y gobernador.

 

Ante la pregunta expresa sobre si existe una alerta debido a la escalada de violencia en diversas partes del país, en un contexto donde el INE organizará elecciones para elegir a 500 diputados federales y sancionará comicios en 17 estados, Murayama respondió que “las alertas están encendidas ya”.

 

El descontento social que ha derivado en manifestaciones violentas, consideró, son “hechos que no pueden verse, sino como algo preocupante, negativo, riesgoso a la indignación y horror que nos ha causado la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, y a la saga de impunidad previa y la lentitud en la respuesta de las instituciones del Estado le sumamos la violencia, y no creo que pueda ser un elemento para resolver nada”.

 

 

Preocupan expresiones

 

Ante los recientes ataques a las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo en Guerrero, el consejero electoral manifestó que “el hecho de ver en llamas un Congreso es una imagen muy alarmante, porque los parlamentos son la expresión de la pluralidad de las sociedades, una expresión formal, no hay espacio más democrático en ningún país del mundo que la representación popular que se da en el Poder Legislativo.

 

Reconoció que la nación vive un “escenario complicado”, por lo que consideró necesaria “una acción institucional muy precisa, muy transparente, muy legítima, ante los distintos hechos que se van suscitando”, que evite riesgos de estallido social o intervención del crimen organizado durante los comicios de 2015.

 

La violencia, expresó, conlleva riesgos de retroceso en la democracia mexicana, “la violencia corroe la coexistencia y el tejido social, la violencia es el peor escenario en el que cualquier persona o sociedad merecería vivir”.

 

A su parecer, las autoridades “debemos ser muy responsables para el momento que está viviendo el país y hacer de las elecciones un ejercicio que merezca la pena vivir para la sociedad, que las campañas se vuelvan un momento de deliberación, de qué vamos a hacer con este país donde hemos dejado muchos asuntos sin resolver y se están sumando otros muy ominosos”.

 

Consideró que “la enorme mayoría de las manifestaciones han sido pacíficas y, por lo tanto, pacíficas y legítimas”; sin embargo, corresponde al aparato de seguridad gubernamental “aislar a los violentos”.

 

En la víspera, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, dijo a 24 HORAS, que las alertas amarillas están encendidas en el instituto y advirtió que de no contenerse la violencia en los próximos siete meses, es decir, antes de la jornada electoral, los procesos democráticos del país estarían en riesgo.

 

“Veo problemas que si no logran atajarse pueden llegar a convertirse en riesgo para las elecciones, lo digo con todas las letras, el INE sabe cómo organizar elecciones en contextos adversos en términos de seguridad”, indicó durante una entrevista con este diario, publicada el miércoles pasado.