De visita en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) para presentar su filme “Birdman”, el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu explicó que se trata de una película personal y experimental que explora la naturaleza de la identidad humana y el ego que todos poseemos.

 

La cinta escrita y dirigida por González Iñárritu y protagonizada por Michael Keaton, Emma Stone y Edward Norton se estrena este viernes de manera simultánea en Estados Unidos y el FICM.

 

“La película aborda un tema complejo que tiene que ver con la validación y aceptación de los demás, sobre todo ahora en la era de las redes sociales, creo que hay una enfermedad de la popularidad, el protagonista carga con una crisis de identidad”, expresó el realizador en conferencia de prensa.

 

Recalcó que se trata de un trabajo muy personal, “porque tiene que ver con el ego que todos poseemos, una voz insaciable y hasta cierto punto peligrosa, que lo mismo te dice que lo que haces está bien y después te dice que es un asco”.

 

Para el cineasta, lo más importante a la hora de hacer cine no es el resultado en taquilla o la aceptación de la crítica, pues consideró que eso no hace mejor ni peor una película, “creo que lo importante es ser honesto con lo que hacemos”.

 

El reparto

 

Respecto a la elección de Michael Keaton para dar vida al personaje principal (Riggan Thomson), González Iñárritu indicó que desde que escribió el guión, al lado de Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris y Armando Bo, el actor quien diera vida a “Batman” en 1989 y 1992, siempre fue la primera opción.

 

“Tuve mucha suerte de que Keaton haya aceptado porque quedaba perfecto para la historia que quería contar, descubrí que tiene un autoestima tan grande que le permitió hacer esta película, y también descubrí su capacidad para que un personaje transite de lo tonto a la comedia, el humor y el enojo, de manera casi imperceptible”.

 

También señaló que “Birdman” tiene detrás una compleja labor técnica por utilizar planos secuencia casi en su totalidad y por su mezcla musical, “quería que la audiencia viajara con el personaje principal acompañado de la música, me tomó tres meses alcanzar la mezcla adecuada, aprendí mucho, técnicamente tuvimos que ser muy meticulosos, definitivamente la música tuvo una concepción muy excitante y arriesgada”.

 

También destacó el trabajo de su compatriota Emmanuel Lubezki, encargado de la fotografía, “´El chivo´ es un genio, lo conozco desde hace 20 años y habíamos trabajado en comerciales, creo que es el mejor de toda nuestra generación, por eso consideré que en esta película su colaboración era esencial”.

 

Finalmente, el cineasta señaló que con esta película quería explorar cosas que no sabía si iban a funcionar pero que le excitaba, “todos los días tenía la sensación de que todo se podía ir a la basura, pero a los 40 años uno debe saber que el miedo es el mejor aliado creativo”.