JUCHITÁN. El sacerdote defensor de los derechos humanos de los migrantes, Alejandro Solalinde, se sumó a la exigencia ciudadana de pedir la renuncia del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y expresó su indignación por la represión hacia los jóvenes estudiantes de la Normal de Ayotzinapa.

 

En entrevista telefónica consideró que el país vive víctima de un Estado agresor y persecutor de los defensores de derechos humanos, periodistas, activistas y jóvenes que luchan por sus derechos y por las causas justas.

 

“Estoy muy indignado y sumamente consternado por los hechos de los estudiantes de Ayotzinapa. Exijo la renuncia del gobernador, por dignidad debe de dejar el cargo, además de liberar a todos los presos políticos que su gobierno generó”, dijo.

 

Solalinde responsabilizó al gobierno federal de los actos de persecución y señaló que el pueblo debe defenderse de un “Estado asesino  y represor”.

 

Solalinde Guerra lamentó que México esté retrocediendo hacia el pasado, un pasado violento que perseguía a estudiantes, activistas y luchadores sociales “Regresaron los malos tiempos, los del 68, los del Corpus Christi, Aguas Blancas, Acteal, la persecución de migrantes, y de más actos violatorios”.

 

El clérigo católico informó que ante la situación de emergencia, los defensores de derechos humanos planean reunirse la próxima semana para reflexionar y fijar un posicionamiento crítico.

MG