La dinámica vitivinicultura argentina, emblematizada a nivel mundial con su cepa insignia, la Malbec; y proyectada en el terreno de los blancos con su distintiva pronunciación de la Torrontés, siempre da oportunidad de sorpresas, como ocurrió recientemente a raíz de la visita a México de Sebastián Pizarro, director comercial de la bodega argentina Casa Montes. En el marco de la presentación de los vinos de la línea Ampakama, así como de las variedades Premium Don Baltazar y Alzamora, en maridaje con la cocina del chef Pedro Ortega, de El Estoril, hubo oportunidad de apreciar la riqueza, expresividad y fineza del Viognier, del segmento Ampakama; así como la fortaleza, equilibrio y vitalidad de la Cabernet Franc en una especial expresión de la varietal en la gama de Don Baltazar.

La puesta en escena tuvo desarrollo a partir del encuentro del Ampakama Viognier con una trilogía de tártaras: salmón, atún y robalo; seguida por Ampakama Intenso Cabernet Sauvignon con un risotto de setas. Don Baltazar Cabernet Franc se sirvió con un chile relleno de pato con frutos rojos; mientras que al Alzamora Malbec correspondió un corazón de filete con salsa de chapulines, uno de platillos estelares del chef Ortega.

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Sebastian Pizarro y Pedro Ortega

“Queremos que la identidad de una tierra y un oficio esté presente en nuestros vinos y se manifieste en las mesas de Argentina y del mundo. Casa Montes es expresión de San Juan, de Argentina, y eso es algo que nos interesa hacer patente”, dice Sebastián Pizarro.

La expresividad y riqueza de la zona vitivinícola de San Juan, región de arraigo, a la vez que de creciente interés entre los consumidores del mundo que descubren día a día el diálogo plural e intenso de las distintas zonas de Argentina, quedan patentes a través de las propuestas de Casa Montes, bodega con poco más de tres décadas de historia que proyecta en países como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Alemania y México las cualidades del terruño a partir de una filosofía de trabajo que se condensa en términos como calidad, estilo y tipicidad.

“Son conceptos muy claros, muy bien definidos en la labor de nuestro enólogo, Pedro Pellegrina. Si hay otra palabra que puede englobar su concepto de trabajo es precisamente minuciosidad. El objetivo es dejar muy claro el origen de nuestros vinos, que los consumidores identifiquen, o aprendan en el proceso, la esencia de nuestra tierra, que el nombre de San Juan, su clima, el trabajo de la gente, quede patente en cada botella de nuestras diferentes variedades: Ampakama; Intenso y Don Baltazar, manifiesto Premium de la bodega fundada en 1992 por el inmigrante andaluz Francisco Montes”.

Con una presencia que abarca mayormente el mercado argentino, como es el caso de la mayoría de las bodegas del país; Casa Montes ha tenido sin embargo una relevancia creciente en los mercados extranjeros, con alicientes importantes como el hecho de que Don Baltazar Malbec haya sido elegido para el servicio de Primera Clase y Business, de Lufthansa, refrendándose este mérito hasta 2014.

Por otro lado, Ampakama Viognier 2011 fue considerado entre los 10 Mejores Vinos Argentinos en el Argentina Wine Awards, donde participaron más de 700 muestras, representativas de 90% de la industria vinícola argentina.

Vinos

Francisco Montes es conocido en la región por su importante labor en el área de las comunicaciones, principalmente con el Diario de Cuyo, uno de los más reconocidos periódicos regionales. En los años 90, decidió participar en la industria vinícola con este proyecto emplazado en el Valle de Tulum, 176 hectáreas en Pozo de Algarrobos, Caucete.

“Somos una empresa mediana, nuestro mayor mérito y ventaja es tener la capacidad de control en todos los procesos de nuestra producción. En 2004 se realizó una importante inversión de 15 millones de dólares para tecnificación. Esto implica la disponibilidad de recursos para un manejo regulado de nuestras líneas básicas y las Premium. Las temperaturas y los remontajes son controlados por un proceso computarizado. Se utilizan exclusivamente uvas de la propia firma.

Pizarro destaca que la cosecha se realiza en forma manual, para lo cual se contratan aproximadamente 120 personas en temporada. Las uvas blancas se cosechan, de ser posible, solamente en la mañana, para evitar las altas temperaturas.

“Casa Montes no deja de ser un negocio familiar. A Francisco Montes le gusta estar muy al tanto de los procesos, siempre con la idea de preservar la calidad. Contamos además con el apoyo de asesores externos, de manera que haya más puntos de vista que enriquezcan nuestra propuesta.

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Sebastian Pizarro

“La bodega tiene una capacidad superior a los 2 millones de litros, en tanques totalmente de acero inoxidable, dos vinificadores rotativos y dos prensas neumáticas. Tenemos una capacidad de proceso de uva de 150 mil kilos por día. Las instalaciones están construidas con placas aislantes para mantener una temperatura constante en la nave de 18 grados centígrados. El embotellado se hace con una línea propia de primera generación de 3 mil botellas por hora, siempre manteniendo nuestros esquemas de calidad”, explica.

Indica que Ampakama, que quiere decir Tierra de nadie, en huarpe, es una línea de vinos expresivos, fáciles de tomar; afrutados, de cuerpo liviano y ligeros al paladar, ideales para acompañar platos diarios no tan elaborados. Con Intenso buscamos vinos de cuerpo, equilibrados con taninos suaves, ofreciendo elegancia y un largo final en boca por su paso en roble francés y americano por tres meses.

“Don Baltazar, por su parte, está desarrollada sobre varietales novedosos, siendo en parte los protagonistas del éxito de la bodega en el segmento de los vinos de lujo. Petit Verdot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Malbec y Syrah son criados durante nueve meses en barricas de roble francés y americano, y estibados durante año y medio. Completan la línea un novedoso blend de Chardonnay y Viognier con paso en barrica de roble”.