El gobierno de Estados Unidos autorizó de nuevo el uso masivo de cañones sónicos con el fin de rastrear con precisión los depósitos de hidrocarburos en las profundidades del suelo marino.

 

Los cañones de aire sísmicos son remolcados por buques y pueden disparar ondas sonoras 100 veces más fuertes que el motor de un jet.

 

Los pulsos de sonido resuenan bajo el fondo del mar y rebotan a la superficie, en donde son recibidas por tecnología que las traduce en mapas 3D. Los disparos de estos cañones son lanzados cada 10 segundos durante semanas.

 

Los cañones sónicos, o las armas sónicas y ultrasónicas (USW) han sido utilizadas con distintos objetivos. Algunos de ellos, directamente buscan inhabilitar a un oponente, el desarrollo de esta tecnología ha estado históricamente ligada a los sectores militares y policiacos a nivel global.

 

La Oficina de Administración de Energía Oceánica de EU reconoció que miles de ejemplares marinos podrían verse perjudicados por la utilización de estas herramientas, sin embargo, afirmaron que es una decisión muy cuidadosa.

 

Estas armas no sólo se utilizan con fines de exploración. También se han utilizado para la dispersión de masas humanas.

 

Una de las últimas fueron las manifestaciones de noviembre del 2011, el denominado Occupy Wall Street.