GUADALAJARA. El comisionado de Seguridad Pública del estado, Alejandro Solorio, confirmó que hasta ahora han sido hallados nueve cadáveres en un predio localizado a 8.5 kilómetros de la brecha que conduce al poblado de Palo Gordo, en Zapopan.

 

En entrevista el funcionario dijo que el primer día encontraron los cuerpos de cinco personas enterradas y anoche a otros cuatro, por lo que continúan los trabajos en el lugar debido a que podría haber más.

 

Solorio Aréchiga manifestó que algunos restos se encontraban en bolsas de plástico negras y fueron extraídos como fueron localizados, para conservar evidencias.

 

Ahora personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses lleva a cabo los peritajes correspondientes, para conocer las identidades de las víctimas y las causas de su muerte.

 

El comisionado estatal detalló que estas personas fueron encontradas en cuatro diferentes puntos del predio, que es de aproximadamente media hectárea.

 

Por ello se trabaja con perros adiestrados y con maquinaria, pues “se trata de una zona de difícil acceso, de terracería que conduce de Santa Lucía a la población de Palo Gordo, que es parte de la montaña”.

 

La localización de los cuerpos se dio a raíz de las investigaciones de la Fiscalía General de Jalisco, luego del desmantelamiento de una presunta célula de la delincuencia organizada que operaba en Zapopan y a quienes se les relaciona con la inhumación clandestina de personas.

 

Recordó que los detenidos son José Francisco Villa Alonso, de 36 años y quien se presume es el líder de la célula delictiva que vende droga en este municipio; Héctor Gustavo Arellano Ortiz o Francisco Javier Aguilar Casillas, de 26 años, y Domingo Daniel Peña Rodríguez, de 28 años, todos bajo arraigo.

 

Otro arrestado es Marco Antonio Fregoso Ramírez, de 20 años, quien ya fue puesto a disposición del Juez Cuarto de lo Criminal por el delito de homicidio calificado.

 

Solorio Aréchiga explicó que los detenidos confesaron que a ese lugar llevaron a una persona, “por lo que elementos se trasladaron a la zona, los perros hicieron su trabajo y se localizaron los cuerpos en avanzado estado de descomposición”.

 

Añadió que los aprehendidos dijeron que se trata de varias células que al parecer pertenecen todos al mismo grupo delictivo; “una célula los privaba de la libertad, otra los mantenía cautivos, otra los mataba y otra enterraba los cuerpos, y que lo hacían de esa manera para no saber que hacía cada una de las células y no tener alguna liga”.