LONDRES.- A más de 72 horas de su arribo confirmado a Moscú, se ignora el paradero de Edward Snowden, de quien la organización WikiLeaks afirma que está “sano y salvo”. Entretanto, el gobierno estadunidense apura la ofensiva para capturar al ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA, por sus siglas en inglés), quien habría copiado y distribuido un tesoro en miles de documentos clasificados encriptados para evitar que la información que contienen se vea comprometida.

 

Presumiblemente, Edward Snowden tiene en su poder el programa completo PRISM (para la intercepción de correos electrónicos y otros contenidos de internet), así como una gigantesca base de datos con el registro de todas las llamadas telefónicas que vigiló el gobierno estadunidense. Ahí se distingue desde cuáles números telefónicos se hicieron llamadas, cuánto tiempo duraron y desde qué lugar del mundo.

 

Otras fuentes estiman que el ex analista tendría acceso al mapa de campo de la red global de espionaje estadunidense, es decir uno de los más grandes y comprometedores secretos de Washington. Apenas hace dos días la emisora ABC News consideraba la posibilidad de que el joven tenga en su poder las listas de las casas seguras de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), miles de documentos con información de contrainteligencia así como las claves de acceso a las supercomputadoras de la Armada y el Ejército de su país.

 

Así lo confirmó a CNN Glenn Greenwald, el primero en entrevistar al ex analista para The Guardian. La delicada naturaleza de esa información muy sensible en rubros de seguridad y la posibilidad de que Snowden la intercambie a cambio de escapar de la justicia estadunidense es la que preocupa a Washington.

 

Sin embargo, entrevistado por The Washington Post el periodista islandés y vocero de WikiLeaks afirmó que tal tesoro informativo “es un rumor fabricado” que responde la propaganda para asegurar que el fugitivo coopera con las autoridades rusas o chinas.

 

Y pese a su solicitud de asilo político en Ecuador, el canciller del país andino advirtió que será un proceso lento; entretanto, el ex magistrado español Baltasar Garzón descartó que se ocupe de la defensa de Snowden. El célebre fugitivo que desde el domingo está en un limbo territorial en el aeropuerto moscovita de Sheremetyevo es perseguido por su gobierno para que responda a los tres cargos de espionaje y robo de propiedad gubernamental. Rusia se niega a expulsarlo y argumenta que éste se haya en una zona de tránsito y no en territorio ruso. El presidente ruso Vladimir Putin dijo ayer que Snowden es “una persona libre” y que “entre más temprano decida su destino final, mejor será para él y para Rusia”.

 

Así lo confirmó ayer Patrick Ventrell, vocero del Departamento de Estado, quien sostuvo que busca persuadir al Kremlin de expulsar a Snowden. El funcionario explicó que sus delitos no son políticos, sino “delitos graves en Estados Unidos y aunque no hay un tratado de extradición con Rusia “es claro que hay base legal” para que Snowden retorne a EU.

 

La prensa no ha podido confirmar hasta ahora la presencia de Snowden en el principal aeropuerto internacional de Rusia. “No hay dependencias secretas en el aeropuerto. Pero sí hay habitaciones para el descanso de las tripulaciones y el personal de guardia, también en la zona de tránsito. El señor Snowden podría estar en una de esas habitaciones”, señaló a Interfax un trabajador de Sheremétievo.

 

Mientras, el jefe del Comité para Asuntos Internacionales de la Duma rusa (cámara baja del Parlamento), Alexéi Pushkov, respondió a las advertencias de Washington a Rusia y China sobre las consecuencias en las relaciones de EU con estos dos países por su falta de cooperación en la extradición del fugitivo. “Las amenazas de Estados Unidos a Rusia y China por el caso Snowden no le darán resultado, sino que acercarán aún más a Moscú y Pekín”, escribió Pushkov en su cuenta de la red social Twitter. Calificó de “nuevos disidentes” a Snowden, a Assange y al soldado estadounidense Bradley Manning. “Assange, Snowden y Manning (que afronta una petición de condena a cadena perpetua por filtrar información secreta a WikiLeaks) no son espías y han entregado información secreta no por dinero, sino por convicciones. Son nuevos disidentes, luchadores contra el sistema”, según el diputado ruso.

 

Las opciones se agotan

 

Volar desde Moscú a Latinoamérica significa cruzar espacio aéreo estadounidense en la costa este, y las autoridades podrían ordenar su aterrizaje. Por otro, el canciller la decisión de Ecuador de darle asilo político podría tomar meses, como admitió el canciller Ricardo Patiño desde la capital de Malasia. “Nos tomó dos meses para adoptar una decisión en el caso de Assange, así que no esperen una decisión más rápida en esta ocasión”, recordó.

 

La declaración del diplomático ecuatoriano parecería una reacción a la amenaza de Ileana Ros-Lehtinen, legisladora republicana por Florida quien dijo a Efe que EU debería tomar represalias contra Ecuador si da asilo a Snowden, entre ellas, no renovar las preferencias arancelarias a sus productos y que vencen el próximo 31 de julio.