La última reforma al ISSSTE data de 2007. En esa ocasión se acordó que los resultados se evaluarían en 2011. Esto, sin embargo, no se ha hecho, y las carencias en el sistema de seguridad social se han acentuado. Paralelamente, la polémica reforma a la Ley Federal del Trabajo amenaza con agravar la situación, sin dejar de lado que casi 50% de los trabajadores mexicanos está al margen de la seguridad social.

 

El diputado perredista Miguel Alonso Raya recordó que cuando se hizo la reforma a la Ley del ISSSTE en 2007, se estableció con toda claridad que se haría una evaluación de la misma a cuatro años. “Es obligación de esta comisión retomar lo que mandata la ley y de común acuerdo con el director del ISSSTE diseñar el procedimiento que vamos a utilizar para hacer esta evaluación”.

 

Agregó que aun cuando en las reformas a la Ley del Seguro Social no se haya establecido esta valoración “es importante revisar cuál ha sido el resultado e impacto”, pues aseguró que sólo así se sabrá si las reformas resolvieron las carencias por las que se argumentó las modificaciones.

 

“Es decir, ya no tiene problemas de tiempos de espera, si la cobertura está resuelta, si hay medicinas, camas y equipo suficiente, porque eso fue parte de lo que algunos prometieron”, indicó.

 

El también vicecoordinador del PRD detalló que también valdría la pena evaluar al Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM).

 

Asimismo, anotó que es indispensable que la Comisión de Seguridad Social revise la conformación de un nuevo pacto social que haga viable la seguridad social universal, a fin de “destrabar y concebir” un Estado fiscalmente fuerte.

 

En este sentido el presidente de la Comisión de Seguridad Social, Javier Salinas, señaló que la seguridad social debe considerarse como un derecho humano, y rechazó la propuesta de financiar la seguridad social mediante impuestos al consumo: “Lesionaría gravemente a la mayoría de la población, ya que los salarios son ya de por sí precarios”.

 

Advirtió que la reforma a la Ley Federal del Trabajo sólo agravará el problema de financiamiento de las prestaciones de seguridad social, ya que la contratación por hora provocará que las cotizaciones por los nuevos empleos, “si es que se generan”, serán sobre la base del salario mínimo, lo que significa que los trabajadores no alcanzarán una pensión digna al término de su vida laboral.

 

La diputada Gloria Bautista Cuevas consideró necesario reorientar el gasto público para hacer del sistema de seguridad social un instrumento prioritario, incluso para la gobernabilidad.

 

El diputado Antonio Sansores Sastre alertó que, de continuar el actual sistema, para 2018 no habrá presupuesto que alcance para atender a cinco millones de discapacitados, a quienes padezcan enfermedades crónico-degenerativas y a los más de 16 mil mexicanos que esperarán un trasplante.