El presidente Felipe Calderón envió al Senado de la República una propuesta de reforma a la Ley Agraria, para entregar de manera expedita a los ejidatarios de todo el país la propiedad de sus parcelas a través de la desregulación de los requisitos previos.

 

El ejecutivo federal expuso que se prevé transitar rápidamente a la titulación en favor del ejidatario sobre su parcela, modificar el principio de la unicidad (de carácter único) en la titularidad del derecho de propiedad y los requisitos de la asamblea para adoptar colectivamente el régimen de propiedad privada o dominio pleno.

 

Explicó que también se pretende modificar el derecho de tanto y de sucesión para la transmisión de los derechos parcelarios y limitar a casos de excepción la enajenación de terrenos nacionales con vocación agropecuaria fuera de subasta publica.

 

Asimismo plantea transitar de manera expedita a la titulación del derecho de propiedad sobre las parcelas, al eliminar el derecho transitorio de usufructo como trámite de la asamblea ejidal para adoptar colectivamente el régimen de propiedad privada o dominio pleno.

 

El ejecutivo sostuvo que hay un mercado incipiente de tierras por la falta de titulación de derechos de propiedad entre ejidatarios, pues la legislación vigente desde 1992 limita para aceptar el usufructo de las tierras ejidales como garantía.

 

Ello ha originado un estancamiento, la baja en el crédito rural y la falta de capitalización de ejidos y comunidades, por lo que es necesario impulsar el desarrollo del campo mexicano a través del otorgamiento del dominio pleno de las tierras a sus legítimos poseedores, pues existen  diversas limitantes y requisitos que la Ley Agraria establece para otorgar a los ejidatarios su dominio pleno, es decir la propiedad sobre sus parcelas.

 

Esa ley precisa que cuando la mayor parte de las parcelas de un ejido hayan sido delimitadas y asignadas, la asamblea otorgará el dominio pleno a los ejidatarios, que deben pedir al Registro Agrario Nacional la baja de las tierras para que sean inscritas en el Registro Público de la Propiedad.

 

Según Calderón, datos retomados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) existen cinco millones 700,000 ejidatarios, y de acuerdo con el Registro Agrario Nacional, en todo el país existen 31,628 ejidos distribuidos en una superficie de 100 millones 473,830 hectáreas ejidales.

 

De ese total sólo 24,890 ese encuentran parcelados, lo que equivale a una superficie de 26 millones 265,545 hectáreas, y existen 3,685 núcleos ejidales con dominio pleno, de los cuales se han emitido 191,782 documentos que acreditan ese dominio.