Una mujer sospechosa de estar vinculada con el más buscado narcotraficante mexicano fue arrestada en California por cargos migratorios, informó el viernes un portavoz de la Patrulla Fronteriza.

 

Zulema Aracely Lindoro fue detenida el lunes en un retén de la Patrulla Fronteriza en San Clemente, al sur de Los Angeles, dijo Paul Carr, vocero de la organización.

 

Una revisión de sus huellas dactilares verificó que su visa estudiantil fue revocada en marzo por sospechas de estar vinculada con la familia de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, dijeron las autoridades.

 

Lindoro está identificada en los documentos de la Patrulla Fronteriza como esposa del hijo de Guzmán, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, aunque no es claro si la pareja está o estuvo legalmente casada.

 

Carr dijo que no había evidencia que sugiriera que Lindoro estaba involucrada en tráfico de drogas.

 

Lindoro, que nació en 1990, no reconoció ninguna conexión familiar después del arresto.

 

Lindoro fue liberada el martes por motivos humanitarios para que cuidara a su hijo y se le ordenó comparecer ante un juez de migración, dijo Carr. Regresó voluntariamente a Tijuana, México, el jueves, dijo.

 

En mayo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones económicas a Iván Archivaldo Guzmán Salazar, al decir que estaba involucrado con el cartel de su padre.

 

Joanne Moore, vocera del Departamento de Estado, dijo el viernes que no tenía información sobre el arresto o posibles vínculos con la familia Guzmán.

 

Lindoro era pasajera en un automóvil con el infante, dijo Carr. El portavoz no sabía el nombre del conductor, que era un ciudadano estadounidense.

 

El cartel de Sinaloa controla el tráfico de droga en buena parte de la frontera entre México y Estados Unidos.

 

El mes pasado, una mujer descrita por funcionarios estadunidenses como la hija de Joaquín Guzmán fue arrestada por cargos migratorios en la garita de entrada de San Ysidro en San Diego, por sospechas de intentar ingresar a Estados Unidos con la visa de alguien más.

 

En ese momento, los funcionarios estadounidenses dijeron que Alejandra Gisselle Guzmán Salazar, de 31 años de edad, les dijo que Guzmán era su padre y que ella tenía seis meses de embarazo. Se declaró inocente.