BUENOS AIRES. El supuesto capo colombiano Henry de Jesús López Londoño, detenido esta semana en Argentina, negó tener vínculos con el narcotráfico y denunció una persecución en su contra por parte de Estados Unidos y Colombia.

 

“Soy empresario, me dedico a la compra y venta de autos. Estoy armando una sociedad para dedicarme al rubro inmobiliario”, dijo López Londoño a la revista argentina Noticias, en su edición de este sábado.

 

A través de su abogado, Carlos Olita, el supuesto líder del cártel Los Urabeños reconoció que ingresó a Argentina a fines del año pasado con un pasaporte venezolano, pero aseguró que tramitó ese documento antes de saber que había un pedido de detención internacional en su contra.

 

“Lo hice con otro nombre para proteger mi integridad por la persecución que venía sufriendo en mi país. Eso lo vamos a acreditar en la causa con mi abogado”, advirtió.

 

De acuerdo con los investigadores de la causa, López Londoño también contaba con pasaportes de Argentina, Ecuador, Uruguay, México y Paraguay, ya que viajaba con frecuencia a esos países.

 

El colombiano, a quien se le adjudica el apodo “Mi sangre” y los alias “Carlos Mario” y “Salvador”, es acusado de narcotráfico por Estados Unidos, en tanto que Colombia le adjudica los delitos de “concierto para delinquir agravado, narcotráfico y terrorismo”.

 

Después de ser considerado como prófugo en ambos países, fue detenido el miércoles pasado en un barrio de las afueras de Buenos Aires, justo cuando estaba por reservar una mesa en un restaurante italiano.

 

La captura de un delincuente tan buscado fue presentada como un éxito en la colaboración entre Argentina y Colombia, pero López Londoño afirmó que en ningún momento se escondió desde que llegó a este país, ya que llevaba una vida normal.

 

“Mi hijo va al colegio y en el barrio me conocen. Si me hubiera estado ocultando, no habría ido en persona a reservar una mesa, con un amigo, en su camioneta. No estaba con custodios ni me muevo en autos blindados como dijeron”, dijo.

 

Añadió: “vivo en una casa que alquilo en Nordelta (un barrio cerrado) junto con mi mujer y mis hijos. Es mi único domicilio acá en la Argentina y no es cierto que tenga seis u ocho propiedades. No hay ningún inmueble registrado a mi nombre”.

 

También recordó que ya fue juzgado y absuelto por el Tribunal Superior de Colombia, por lo que no tiene ningún juicio abierto que justifique su detención.

 

“La causa está armada entre el gobierno colombiano y el de los Estados Unidos, los hechos por los que se pide mi detención son similares a aquellos de los que se me acusó en Colombia y por los que ya fui absuelto”, señaló.