No es broma, en España es una realidad. Ante la crisis que vive este país, las autoridades permitieron por primera vez en Cataluña, Madrid y Valencia que los alumnos llevaran su comida a la escuela en “tupper”, para que  los padres se ahorraran algo de dinero.

 

Sin embargo, un factor no previsto apareció. El costo que representó para las escuelas, que incluye la compra de refrigeradores y microondas, así como personal para la limpieza.

 

Así,  se tomó otra medida. Cataluña implementó el cobro al lunch, por que los niños que lleven en “tuppers” sus  alimentos, deben pagar hasta tres euros diarios (55 pesos aproximadamente),  para poder usar el comedor. Es decir, cerca de 50 euros al mes.

 

Eso sí, cada escuela marcó el precio final, que depende de la inversión a realizar y del número de alumnos que utilicen este servicio.

 

La molestia de los padres de familia no se hizo esperar, y denunciaron un intento del gobierno por acabar con la escuela pública.

 

El pasado 10 de septiembre, una muy molesta madre de familia le arrojó un “tupper” a la que en ese momento aun fuera alcaldesa de Madrid, Esperanza Aguirre ya que si bien en la capital española no se ha impuesto el cobro al lunch, sí se recortaron 26 millones de euros a las becas de comedor y libros de textos.

 

 

 

Ese no ha sido el único recorte a la educación. Por ejemplo en la Comunidad Valenciana en 2010, el servicio de comedores en los centros públicos se privatizó. Y en 2012 multinacionales de catering tomaron al asalto los comedores escolares, aprovechándose de la deuda de estos hacia las empresas que gestionaban el servicio.