Roma. El primer ministro italiano Mario Monti confirmó hoy que las decisiones en materia económica de su gobierno han contribuido a profundizar la recesión en el corto plazo, pero servirán para un “saneamiento duradero”.

 

Al participar en la inauguración del Salón Textil de Milán, Monti explicó que una recesión a corto plazo era el precio a pagar por una recuperación a largo alcance.

 

“Cuando leo en los periódicos que dicen ‘Monti ha contribuido a la recesión’, respondo que es cierto, pues sólo un ingenuo puede pensar que puede incidir sobre elementos estructurales que pesan desde hace decenios sin provocar, al menos en el corto plazo, un estancamiento debido a la caída de la demanda”, afirmó.

 

Dijo que sólo de esa manera se puede sanear la economía y favorecer un crecimiento sostenible y duradero.

 

“El gobierno ha afrontado nudos esenciales que por años fueron descuidados o sobre los que se había intervenido de manera parcial”, señaló.

 

Citó a la reforma del sistema de pensiones y dijo que los recortes al gasto público han sido hechos “con una dificilísima y pesada obra de incisión quirúrgica”.

 

La víspera el Instituto de Estadísticas (Istat) nacional confirmó que en el segundo trimestre de 2012 el Producto Interno Bruto (PIB) de Italia cayó 2.6 por ciento anual, el nivel más alto desde 2009 y entre las naciones más industrializadas.

 

Por otra parte, en una entrevista con la emisora Class Cnbc, Monti dijo confiar que en 2013 la economía italiana volverá a crecer.

 

También reiteró que su encargo al frente del “gobierno de emergencia” terminará en abril del año próximo, para cuando se prevén elecciones generales.

 

El primer ministro rechazó lanzarse como candidato a un gobierno “político”, como piden algunos partidos y sectores empresariales.