La Arquidiócesis de México consideró que el ejercicio de la política no se puede reducir a una vulgar rebatiña de intereses económicos e ideologías débiles, pues de continuar esta práctica de manera irremediable se irá forjando una decepción hacia la democracia y seguirá incrementándose el desprecio por los políticos.

 

En el editorial del semanario Desde la Fe, la Arquidiócesis asentó que la sociedad está cansada de la mediocridad parlamentaria, del autoelogio de los gobernantes, del derroche escandaloso para crear imagen y difundir logros gubernamentales, de las miles de excusas ante la ineptitud, y de que, pese a la evidencia del abuso de poder, el enriquecimiento ilícito y la corrupción, “simplemente no pase nada, nunca pase nada. Y es que los poderosos saben que cuentan con un manto de impunidad”.

 

El órgano católico asentó que aun cuando no se puede generalizar dado que hay políticos y gobernantes “dignos de reconocimiento”, es una pena que “sean los menos” y que en todos los demás falte un verdadero amor y pasión por México.

 

“Una auténtica vocación política que los haga comprender que la legitimidad para ejercer el poder que les da el voto ciudadano sólo se justifica cuando se trabaja a favor de los intereses nacionales -tarea para la que fueron elegidos- y no a favor de intereses propios o de grupo, económicos o de poder”, detalló.

 

El organismo encabezado por el cardenal Norberto Rivera agregó que la Iglesia católica “espera” que los nuevos representantes vean en su quehacer una oportunidad invaluable para desatorar las reformas estructurales que tanta falta hacen a nuestro país.

 

Anotó que los mexicanos escogieron un sistema democrático en el que buscan ser representados, “pero la realidad parece decirnos otra cosa”, pues los partidos políticos instrumentalizan el voto para legitimar una lucha encarnizada por el poder y el enriquecimiento, a costa del atraso en el progreso de nuestra patria.