Mérida. El director del Centro INAH-Yucatán, Eduardo López Calzada, afirmó que están listos para cerrar, de ser necesario, sitios arqueológicos de la Ruta Puuc y Chichén Itzá, a fin de salvaguardar la vida de los visitantes ante la llegada del huracán Ernesto.

 

Indicó que todo está preparado para que en caso de que las unidades locales de Protección Civil lo determinen, cierren los sitios arqueológicos, e inicien las tareas de resguardo de los edificios a fin de evitar afectaciones, producto de las lluvias o desprendimiento de árboles.

 

Detalló que los sitios abiertos al público que se encuentran en el mapa de posibles afectaciones por la trayectoria de “Ernesto” se ubican en la zona sur del estado, es decir, en la Ruta Puuc y al sur de Valladolid, en especial, Chichén Itzá.

 

“Si se tienen que cerrar se hará, pues es para salvaguardar la vida de las personas que pudieran estar en ese momento visitando las zonas, así como se cercarán las áreas que pueden estar en riesgo de colapso, para que no haya alguna afectación a los visitantes, es una medida inmediata”, expuso.

 

Reveló que esta medida se hará, aunque sólo representen lluvias intensas, “si viene el agua muy fuerte, nos pertrechamos, nos protegemos como se acostumbra en esta cultura de protección civil y cerramos la entrada a los visitantes”, pero pidió que por el momento “no hay que alertar de más, hay que esperar”.

 

López Calzada indicó que aunque la ruta del huracán afectaría la zona sur o la oriente, los 18 sitios arqueológicos abiertos al público se encuentran alerta, ya que, insistió, la lluvias también podrían representar un riesgo para los visitantes.

 

Señaló que “cualquier sitio pudiera verse afectado, por ejemplo Xcambó –cercano a Valladolid- o Dzibilchaltún –al norte de Mérida-, por lluvias y vientos, por ello estamos listos para asegurar los edificios, como se han realizado con antelación para huracanes que han afectado la capital yucateca”.

 

Destacó que existe una estrategia de atención prevista en el llamado programa “PreveINAH” para la capacitación del personal, a fin de que sepa cómo actuar ante las inclemencias producto de huracanes.

 

Además, recordó, existe un seguro general que garantiza recursos para atender posibles efectos negativos de los fenómenos en sitios arqueológicos o ciudades coloniales, así como del Fondo de Desastres Naturales (Fonden).