LOS ÁNGELES. Miembros de la comunidad hispana de Anaheim, al sureste de Los Ángeles, sostuvieron nuevos enfrentamientos con la policía que llevaron al arresto de cerca de dos docenas de personas y dejaron a seis heridas, confirmaron las autoridades.

 

La comunidad protesta por la muerte del pandillero Manuel Díaz y de Joel Mathew Acevedo, baleados por la policía el pasado fin de semana, y acusan a las autoridades de persecución contra los latinos.

 

El sábado pasado dos policías perseguían a Manuel Díaz, de 25 años. El joven hispano les arrojó “algo”, según la propia policía, razón por la cual le dispararon quitándole la vida. En entrevista para la CBS, una de las hermanas de Manuel Díaz, Correna Chávez declaró que “hasta donde sé, no había ninguna razón para dispararle; la dispararon en la pierna, cayó. La policía continuó y le disparó en la cabeza; de qué se trata, mi hermano no estaba armado”.

 

Unas horas después, familiares y amigos de Manuel Díaz salieron a las calles y rodearon la comandancia de la policía para protestar por lo que consideraron un abuso en contra de un miembro de la comunidad.

 

Aunque la madre de Manuel Díaz hizo un llamado para que cese la violencia luego de presentar una demanda por 50 millones de dólares, los manifestantes lanzaron anoche piedras y botellas contra los agentes.

 

En el cuarto día de protestas, varios manifestantes lanzaron objetos y al menos un cóctel molotov contra las autoridades e impidieron que los agentes registraran a un manifestante que podía estar armado, según informó el sargento Bob Dunn.

 

La policía por su parte disparó gas pimienta y balas de goma para dispersar a los manifestantes que no obedecieron la orden después de las nueve de la noche, cuando la protesta fue declarada ilegal.

 

Dunn informó de 24 arrestos y señaló que tres manifestantes, dos reporteros y un policía sufrieron heridas durante la confrontación.

 

También se registraron pequeños incendios, la mayoría originados en botes de basura, y algunas vitrinas y lámparas rotas en el centro de la ciudad.

 

El concejo de la ciudad pidió ayer una investigación de la fiscalía y el FBI anunció que iniciará una investigación complementaria.