Dallas. Un juez federal fijó hoy para el 22 de octubre próximo el inicio del juicio contra ocho de los 14 acusados de conspirar para lavar dinero del cártel de las drogas de Los Zetas, a través de la compra y competencia de caballos de carreras.

 

En el proceso serán enjuiciados en forma conjunta los acusados José Treviño Morales, hermano de uno de los presuntos líderes de Los Zetas, Miguel Ángel Treviño Morales, alias “Zeta 40”, y su esposa Zulema Treviño.

 

Así como el empresario mexicano Francisco Antonio Colorado Cessa, acusado de fungir como comprador de caballos para Miguel Ángel Treviño Morales y para su hermano Óscar Omar.

 

En una audiencia realizada este miércoles con la fiscalía y la defensa, el juez federal Sam Sparks dispuso que el proceso se efectúe en la Corte Federal de Austin, Texas, a partir del lunes 22 de octubre.

 

El magistrado estimó que el juicio podría prolongarse por dos semanas o más.

 

Los fiscales federales han asegurado que tienen como evidencia más de 30 mil páginas de transacciones de compra y venta de caballos, depósitos y giros bancarios, así como documentos con grabaciones de más de dos mil llamadas telefónicas.

 

También serán procesados Carlos Miguel Nayen Borbolla, Fernando Solís García, Eusevio Maldonado Huitrón, Felipe Alejandro Quintero y Raúl Ramírez.

 

Aunque se efectuará un solo juicio, en el proceso cada uno de los acusados podrá ser defendido por su propio abogado.

 

Otros cinco de los acusados en el caso permanecen prófugos, entre ellos Miguel Ángel Treviño Morales y su hermano Óscar Omar.

 

A los acusados se les responsabiliza de un cargo de conspiración para lavar parte de los millonarios ingresos que el tráfico de drogas deja al cártel de Los Zetas.

 

La acusación sostiene que desde 2008, Miguel Ángel y Óscar Treviño Morales enviaban dinero en efectivo generado por la venta de drogas a su hermano José y a su esposa Zulema, a fin de que compraran, entrenaran, criaran y corrieran caballos cuarto de milla en Estados Unidos.

 

La acusación enlista una serie de transacciones por millones de dólares para la compra de caballos en Nuevo México, Oklahoma, California y Texas.

 

De acuerdo con las autoridades federales estadunidenses, José y Zulema Treviño, en complicidad con otras personas, utilizaron compañías fantasmas para esconder y disfrazar al verdadero propietario de los caballos cuarto de milla.