Las reformas que México necesita son factibles, pero demandan voluntad política, señaló la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra).

 

En su reporte “Sinopsis económica”, estima urgente que la nueva Legislatura trabaje en crear acuerdos y consensos para lograr mayores tasas de crecimiento y crear las condiciones que se necesitan para generar más empresas y, con ello, más fuentes de trabajo.

 

El organismo industrial expuso que las reformas ayudarán a incentivar el crecimiento del mercado interno, a través de consumo e inversión, lo cual estabilizaría aún más la economía del país.

 

Datos económicos negativos en Estados Unidos y la inestabilidad que genera la situación financiera en Europa repercuten en el sano desarrollo de la economía mexicana y afectan más al país que la reciente contienda electoral.

 

Esto indica que el país es sumamente dependiente de lo que pase en el exterior, y si a ello se agrega que el mercado interno no está funcionando como debiera, el panorama que tiene México en materia económica es adverso en el corto y mediano plazos, advierte.

 

Ante ello, la Canacintra considera necesita desarrollar un esquema en el que el país sea más competitivo y las industrias más productivas, para “colocarnos en un punto de despegue que permita el crecimiento y desarrollo de las mismas”.

 

Además, consolidar el desarrollo regional y sectorial con una estrategia que articule las cadenas productivas y aproveche las ventajas competitivas de las regiones.

 

Asimismo, contar con la infraestructura suficiente y competitiva a nivel internacional (vías de comunicación, transportes, puertos, aeropuertos, recursos hidráulicos, energéticos), para detonar el desarrollo industrial y equilibrar la competitividad de las regiones del país.

 

El organismo reitera que debe continuarse el esfuerzo para convertir en política pública el combate a la piratería, el contrabando, la economía informal y la competencia desleal, aspectos que afectan nocivamente a la industria.

 

Se requiere además una política fiscal promotora del desarrollo que brinde seguridad, simplifique el sistema tributario, aumente el número de contribuyentes, la inversión, el ahorro interno, incentive la creación de empresas y fortalezca su estructura de capital.

 

Una política laboral que fomente la productividad, genere mejores ingresos y un marco jurídico acorde al entorno global, y un sector energético eficaz y competitivo a nivel mundial.

 

Asimismo, el desarrollo tecnológico en México debe ser una estrategia fundamental para avanzar hacia nuevos sectores con mayor contenido tecnológico y valor agregado, expuso el organismo.