El próximo 1 de julio casi 4.5 millones de personas con alguna discapacidad en todo el país podrán acudir a las urnas siempre y cuando cuenten con credencial para votar.

 

El Instituto Federal Electoral (IFE) carece de un padrón, no obstante, el director del Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de Personas con Discapacidad (Conadis), Francisco Cisneros, explicó que de los cinco millones 739 mil personas en esta condición -menos de 5% de la población total- se descuentan aproximadamente 800 mil que son menores de 18 años y más de 550 mil con discapacidad intelectual, por lo que el resto está en posibilidades de ejercer su derecho al voto.

 

Gerardo Martínez, director de Estadística y Documentación Electoral del IFE, explicó que para el día de la elección, el instituto dispuso algunos instrumentos como casetas especiales movibles, plantillas en lenguaje braille.

 

Las casetas especiales movibles se pueden colocar sobre una mesa o en los antebrazos de una silla de ruedas para que las personas con discapacidad motriz realicen su voto de manera anónima.

 

Además, en cada casilla habrá un juego de plantillas con inscripciones en lenguaje braille para la elección tanto de presidente como de diputados y senadores locales y federales.

 

En cada casilla estará disponible un sello especial para que quienes carecen de extremidades superiores ejerzan el sufragio.

 

El titular de la Conadis destacó que estas acciones se dan en cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de las personas con Discapacidad de las Naciones Unidas, que promovió México y que la ONU aprobó en 2008.

 

Recordó que en su artículo 29 se establece que los Estados garantizarán los derechos políticos de las personas con discapacidad para que gocen de ellos en igualdad de condiciones.

 

El inciso “a” señala que tienen la posibilidad de votar y ser elegidas, para lo cual se les deben garantizar los procedimientos, instalaciones y materiales electorales adecuados, accesibles y fáciles de entender y utilizar.