GINEBRA. El padre Alejandro Solalinde, activista y defensor de migrantes,  afirmó que las procuradurías federal y del estado de Oaxaca investigan sobre las amenazas de muerte que recibió, y dijo tener sospechas de que “al menos dos de las amenazas” proceden del ex gobernador de dicha entidad, Ulises Ruiz Ortiz.

 

Advirtió que si le llega a pasar algo, sería a Ruiz Ortiz al primero que se debería investigar.

 

“Algún día cuando haya justicia, el señor debe estar en la cárcel porque ha atropellado los derechos de los migrantes. Y otro también sería el de Veracruz, hay que decirlo también claro”.

 

“Yo lo digo claro, fue por él y gente impuesta por él, porque siempre quiso quitar el albergue. Gente de él fue la que me golpeó y me metió a la cárcel, y gente de él es la que quiso quemar el albergue y quemarme a mí”, ratificó.

 

El sacerdote señaló que antes de su partida de Oaxaca, dejó bajo notario todo lo necesario para manejar el albergue a jóvenes, hombres y mujeres universitarios que lo acompañan.

 

“Si me matan mañana la reacción de la comunidad internacional y de los mexicanos, especialmente los jóvenes, sería enorme”.

 

Asimismo afirmó que “los políticos que estarían listos para dar la orden de matarme entienden claramente que el costo político de matarme es muy alto, por eso estoy tranquilo (…) el problema para ellos está que no me mataron antes, fueron tontos y cada día que me han dejado crecer es peor para ellos porque el costo es muy alto”.

 

El sacerdote reconoció que después de la sexta amenaza de muerte, el gobierno le ofreció mayor protección y “es hasta entonces cuando vi las medidas cautelares como deben de ser”.

 

 

Me acompañará ACNUDH cuando regrese a Oaxaca, afirma el sacerdote

 

El padre Solalinde será acompañado por un representante de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, cuando regrese el próximo 3 de julio al refugio “Hermanos en el Camino” en Oaxaca.

 

“La Alta Comisionada giró instrucciones para que su representante me acompañe y yo acepté, no por mí sino por los migrantes”, dijo Solalinde a su paso por Ginebra luego de reunirse con Pillay, con quien abordó fórmulas para proteger su vida, puesto que en los dos últimos meses recibió seis amenazas de muerte.

 

Reconoció sentirse protegido porque lo “acompañan” instancias respetables como Brigadas de Paz, Amnistía Internacional, la Federación Internacional de Derechos Humanos y los medios de comunicación que han retomado su caso.

 

Por otra parte, reconoció que se ha avanzado en la protección de los migrantes, en especial porque se han logrado contener las agresiones contra migrantes en Chiapas y Oaxaca.

 

Solalinde manifestó que los gobernadores de Chiapas y Oaxaca han tomado medidas y sus esposas han realizado labores en favor de los migrantes.

 

El sacerdote anunció que con apoyo del ACNUDH se realizará en México un seminario especial para estudiar estrategias de protección para los migrantes, transmigrantes y migrantes en retorno en el que participarán diversos actores del gobierno, la iniciativa privada, la sociedad civil, defensores de derechos humanos y la iglesia.