Conocida popular y respetuosamente entre los birmaneses como Tía Suu o La Dama, por haber estado prohibido durante mucho tiempo la sola mención de su nombre, Aung San Suu Kyi se ha convertido en todo un referente mundial de la lucha por la democracia y los derechos humanos.

 

Aung San Suu Kyi, nacida en 1945 en la ciudad de Rangún, es hija de Aung San, considerado el padre de la Birmania moderna, y de Daw Khin Kyi, prominente figura política que fungió por muchos años como diplomatica en la India.

 

En 1947, cuando Suu Kyi tenía dos años de edad. su padre hace realidad los sueños de libertad de Birmania al independizarse del protectorado británico, para ser el 19 de julio del mismo año asesinado por un escuadrón de la muerte que le arrebata el poder politico.

 

Tras ese terrible acontecimiento la familia de Suu Kyi se muda a la India donde la joven se gradua, en 1964, en Ciencias Políticas. Poco tiempo después realiza estudios de posgrado en la Universidad de Oxford, Inglaterra, donde conocería al Dr. Michael Aris, especialista de la cultura tibetana y quien sería su esposo y padre de sus dos hijos.

 

Durante sus años en el extranjero, obtuvo un Doctorado en Estudios de África y Oriente en la Universidad de Londres y trabajó en la academia y para organizaciones humanitarias como la ONU.

 

En 1988 regresa a Birmania a atender a su madre gravemente enferma, mientras que el país se encuentra inmerso en un intenso conflicto político, a causa de la represión militar a la población que se manifiesta para pedir democracia en el conocido Levantamiento 8888 (8 de agosto de 1988).

 

La revolución es salvajemente reprimida y tras el golpe de Estado declarado por el general Saw Maung, se da fin a la revolución el 18 de septiembre instaurándose un gobierno militar en 1989.

 

Suu Kyi decide unirse a los movimientos por la democratización de su país, reuniendo a un gran número de adeptos en torno suyo y con quienes funda la Liga Nacional para la Democracia (LND).

 

Ante la creciente simpatía despertada por Suu Kyi entre los pobladores, la Junta Militar presiona a la líder birmana a abandonar el país, pero ella se niega por temor a no poder regresar, por lo que es puesta bajo arresto domiciliario en su casa en Rangún.

En 1990, junto con su partido opositor gana en las primeras elecciones libres realizadas en casi 30 años. Pero la amplia victoria de la LND, fue anulada por los militares, los cuales rehusaron abandonar el poder.

 

Suu Kyi pasó un total de 15 años privada de su libertad, hasta el 13 de noviembre de 2010, cuando salió de su cautiverio. En 2012 tomó posesión del escaño que ganó en los comicios legislativos parciales celebrados en abril del mismo año. Entre las prioridades de su trabajo, se encuentra enmendar la Constitución, que considera antidemocrática.

 

Suu Kyi ha recibido el Premio Rafto y el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia, así como el Premio Nobel de la Paz en 1991, el cual finalmente podrá recoger en Oslo a mediados de junio.

 

Primer viaje al extranjero

 

Tras casi un cuarto de siglo, la líder de la oposición birmana Aung San Suu Kyi, realizó su primer viaje internacional comenzando el martes 29 de mayo una serie de visitas a exiliados birmanos en Tailandia, así como su participación en el Foro Económico Mundial.

 

Ícono mundial de la democracia,  Suu Kyi llegó a Bangkok para reunirse con los inmigrantes birmanos que viven al sur de ese país, tras huir de las terribles condiciones de represión política en su tierra natal, conocida también como Myanmar. Los birmanos representan aproximadamente 80% de los dos millones de inmigrantes registrados en Tailandia. Muchos de ellos viven sin documentos y otros son víctimas de todo tipo de explotación en un país que depende en gran medida de la mano de obra extranjera.

 

De igual manera, Suu Kyi visitó el norte de Tailandia, donde una decena de campos de refugiados albergan desde hace varios años a unos 100 mil desplazados de su país por los combates entre el ejército y los rebeldes de minorías étnicas.

 

Durante su participación en el Foro Económico Mundial para Asia Oriental, la líder opositora advirtió que el ritmo de la reforma en su país es un “imprudente optimismo”. “El optimismo es bueno, pero debe verse con cautela. He estado alrededor de un optimismo temerario. Un poco de sano escepticismo está en orden”, dijo.

 

Será finalmente el próximo 16 de junio que la líder birmana tendrá la oportunidad de pronunciar su discurso de aceptación del premio Nobel de la Paz, casi 21 años después de haberlo ganado.

 

Además, visitará Gran Bretaña el 20 de junio para recibir un Doctorado Honoris Causa que le fue concedido en 1993 por la Universidad de Oxford y de igual manera hablará  ante miembros de las distintas cámaras parlamentarias en Londres el día 21 del presente mes.