QUITO. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, volvió instar a los ciudadanos a no comprar “la prensa corrupta”, un llamado que ya había hecho el pasado sábado para que esos negocios dejen de ser “rentables”.

 

“Todos podemos ser militantes de la revolución con cosas tan sencillas como no comprar la prensa corrupta, fundamento de la contrarrevolución”, señaló Correa en su cuenta twitter @mashirafael.

 

Desde el inicio de su Gobierno en 2007, Correa mantiene un pulso con algunos medios de comunicación a lo que acusa de manipular la información y representar los intereses de pequeños grupos poderosos, y ha presentado demandas millonarias contra algunos periodistas.

 

El pasado sábado, 26 de mayo, lanzó en su programa semanal un “boicot ciudadano” a las empresas periodísticas que considera “corruptas” e inmersas en una “lucha por el poder”.

 

“Tenemos que reaccionar nosotros, ciudadanos, a empezar una campaña por twitter, por teléfono, mensajes, en la calle para no comprar la prensa corrupta y ojalá que dejen de ser rentables esos negocios y a comprar diario El Telégrafo (periódico público)”, dijo ese día el presidente.

 

Apuntó que en su opinión la ciudadanía tiene cómo defenderse: “dejando de comprar esas porquerías que se llaman periódicos, dejando de ver esos canales que hacen politiquería en lugar de informar, tenemos cómo reaccionar”, resaltó Correa.

 

El pasado 11 de marzo, la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (Aedep) exigió al Gobierno acabar con lo que denominó “campaña” contra los medios privados y dar un “giro” en su gestión para atacar a los principales problemas que afronta el país.

 

En un espacio publicado en la mayoría de diarios y bajo el título “Urge separar la paja del trigo”, la Aedep señaló entonces a la delincuencia, el narcotráfico, las inundaciones, la pobreza y el desempleo como los principales desafíos del país.

 

Una de las pugnas más fuertes del mandatario fue la que mantuvo con tres directivos del diario El Universo y su ex jefe de opinión Emilio Palacios por una columna que escribió el periodista en la que decía que un futuro presidente “podría llevar (a Correa) ante una corte penal por haber ordenado fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente”.

 

La columna hace referencia al 30 de septiembre de 2010, cuando hubo una revuelta policial en el país y el mandatario fue retenido gran parte de la jornada en un hospital, donde acudieron centenares de ecuatorianos bajo la consigna de salvar al mandatario.

 

Tres instituciones judiciales de Ecuador, la última en febrero de este año, resolvieron a favor de Correa en este caso y los demandados tenían que pagar una indemnización de 40 millones de dólares al mandatario, así como ir a tres años de cárcel, pero finalmente, el presidente les concedió el perdón.