El español Rafael Nadal se impuso este lunes por 7-5 y 6-3 al serbio Novak Djokovic en la final del Masters 1000 de Roma, y reconquistó el cetro del torneo romano y el número 2 del mundo, con lo que se asegura evitar al de Belgrado hasta una eventual final en Roland Garros.

 

Un día más tarde de lo previsto, ya que el partido fue aplazado a este lunes a causa de la lluvia que cayó durante el domingo sobre el Foro Itálico, el tenista de Manacor necesitó dos horas y 21 minutos para deshacerse del serbio, quien este año llegaba a Roma para defender el título.

 

En una reedición de la final del año pasado, cuando fue Djokovic el que se coronó en la arcilla de Roma, Nadal ha vuelto a imponer su hegemonía en el torneo italiano, donde se ha coronado en seis ocasiones en los últimos ocho años, y se ha desquitado de la difícil semana que vivió en Madrid.

 

Nadal se adjudicó un partido en el que el serbio dio evidencias de nerviosismo que le llevaron a cometer un total de 41 errores no forzados.