OAXACA Derivado de las amenazas de muerte que pesan en su contra a raíz de su lucha a favor de los grupos migrantes, el sacerdote católico Alejandro Solalinde Guerra salió temporalmente del país por seguridad, informaron sus colaboradores.

 

De acuerdo con José Alberto Donis Rodríguez, encargado del albergue de migrantes “Hermanos en el Camino” -del cual Solalinde es fundador-, el prelado se encuentra fuera del país desde hace 10 días a sugerencia de integrantes de organismos defensores de derechos humanos.

 

En declaraciones a la prensa, aclaró al respecto que el albergue localizado en Ciudad Ixtepec, en la región del Istmo, funciona normalmente hasta en tanto el sacerdote retorne a la ciudad.

 

Recordó que Solalinde Guerra fue advertido por un habitante de Ciudad Ixtepec sobre el pago que se habría hecho ya a un sujeto para asesinarlo, derivado de la labor de protección de migrantes –primordialmente centroamericanos- que transitan en la zona.

 

Esta amenaza se derivó del asesinato de un joven de la población, cuyos oponentes a Solalinde intentaron atribuir a un grupo de migrantes que se encontraba alojados en el albergue “Hermanos en el Camino”.

 

Asimismo, enfatizó las acciones hostiles en contra del sacerdote y sus colaboradores, por parte de funcionarios del ayuntamiento de Ixtepec.

 

Donis Rodríguez lamentó que ésta no sea la primera vez que el padre Solalinde se encuentra amenazado de muerte, pero confió en que la labor que éste desempeña a favor de los migrantes, continúe.

 

Cabe señalar que en abril de este año, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó al gobierno federal reforzar las medidas de protección para el padre Alejandro Solalinde.

 

En el mismo mes, el Patronato Pro-Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural del Estado de Oaxaca (ProOax), -fundado por el pintor y activista social Francisco Toledo-, exigió una “investigación seria y puntual” por las amenazas en contra de defensores sociales en el estado, dentro de ellos el padre Solalinde.