A Ricardo Anaya los propios panistas queretanos le apodan El Cerrillo, porque todo lo que tiene cerca lo quema.

 

“Desde que era achichincle del gobernador le pusieron El Cerillo,  así le puso el mismo gobernador Garrido”, cuenta Alejandro Olvera, un operador panista de la entidad de la que proviene Anaya, el encargado de encabezar la estrategia en la que se pretende demostrar que el candidato priista Enrique Peña Nieto no cumplió sus compromisos como gobernador del Estado de México.

 

Anaya fue secretario particular de Francisco Garrido Patrón, de 2003 a 2009, ex gobernador de la entidad, el cual, paradójicamente, fue acusado de dejar su administración llena de obras inconclusas.

 

“Cuando sale esta campaña de ‘Peña Nieto no cumple’, varios medios locales de Querétaro han dicho y ¿por qué no Anaya hace la Expo Garrido no cumple?… su gobierno estuvo lleno de obras inconclusas, de obras fantasmas, igual que el de Manuel González Valle, cercano a Garrido. De hecho Garrido y El Cerillo impusieron a Manuel González Valle como candidato”, explica Olvera.

 

Se le atribuyen acciones al viejo estilo priista, como afiliar gente al PAN a cambio de tinacos, y de hacer el “trabajo sucio” de Garrido Patrón, como la represión de varios periodistas.

 

El operador político asegura que Anaya tiene una “historia negra” en el partido en Querétaro, sin embargo, “muchos se callan por la situación del hueso”, ya que el actual presidente del albiazul, José Báez, es también gente de Anaya. “Ricardo sigue controlando a través de Báez”.

 

Para las elecciones intermedias de 2009, Anaya fue coordinador de campaña de Manuel González Valle, el cual perdió y le regresó el gobierno de la entidad al priista José Calzada. Mientras él era coordinador, el PAN fue multado un año después por el Instituto Electoral de Querétaro por exceder topes de campaña por 6.2 millones.

 

En el mismo año, se descubre que supuestos donadores a la campaña del partido son falsos.

 

Posteriormente, el ex regidor de Corregidora, Antonio Navarro, lo retó a que dijera de dónde había salido el dinero. De acuerdo con él, en entrevista con 24 HORAS, Anaya siempre ha utilizado recursos del partido para beneficios personales y ha realizado prácticas antidemocráticas al viejo estilo del PRI, como buscar tanto una diputación local plurinominal -como ahora-, como una candidatura a una diputación federal por el estado de Querétaro.

 

Los panistas lo describen como una persona hábil, sagaz, con buena retórica, pero que no es confiable; alguien que se sabe vender muy bien y que se sabe plantear metas, “sumamente maquiavélico”.

 

“Curiosamente, el año pasado renuncia ante el comité estatal, cuando su mandato culminaba hasta 2013, y ya vemos cuál es la causa, que el señor quería ser diputado federal plurinominal al tener cierta relación a nivel nacional con Roberto Gil y gente cercana a Josefina (Vázquez Mota)”, explica Navarro.

 

El por qué Anaya está al frente de la estrategia contra el PRI, lo explican los panistas al decir que nada es producto de la casualidad, sino más bien de algún afán de protagonismo.

 

“De que tienen algún interés y de que quiere buscar la coordinación en San Lázaro o alguna posición a futuro, o en el caso de que ganara Josefina, que buscara algún cargo… pero de que no hace las cosas por casualidad, eso es un hecho”, explica Navarro.

 

“No descartes a un Ricardo Anaya buscando la dirigencia nacional del partido”, asegura Olvera.

 

“Si a Anaya no se le frena a tiempo… Se está especulando mucho aquí en Querétaro que el que Ricardo Anaya se esté moviendo allá, es porque va a buscar la gubernatura en Querétaro en 2015, que de eso no quede la menor duda, es de cuidado”, asegura Olvera.

 

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