WASHINGTON. La matemática empieza a estar claramente del lado de Mitt Romney, el aspirante más moderado de los cuatro que optan todavía a la candidatura presidencial por el partido republicano en Estados Unidos, tras su holgado triunfo de este martes en las primarias de Illinois.

 

Con 562 delegados atribuidos roza ya la mitad de los mil 144 necesarios para asegurarse la nominación en la Convención Nacional Republicana que se celebrará en Tampa, Florida a finales de agosto.

 

El ex gobernador de Massachusetts necesitaba un resultado contundente en este estado clave, habitado por 12.8 millones de personas, para demostrar su fortaleza en el medio oeste.

 

Santorum le ha arrebatado una buena porción del sur y del centro del país, donde predominan las formas de vida y los sentimientos más tradicionales, con victorias en Alabama, Mississippi, Misuri, Tennessee, Iowa, Kansas, Minesota, Dakota del Norte, Oklahoma y Colorado.

 

Romney, por su parte, ha ganado en el noreste y el oeste, principalmente: Maine, Massachusetts, Nuevo Hampshire, Vermont, Virginia, Alaska, Arizona, Hawai, Idaho, Michigan, Nevada, Ohio, Washington, Wyoming, Samoa, Guam, Puerto Rico, Florida y las Marianas del Norte.

 

Illinois contenía asimismo una carga simbólica importante, ya que de una forma u otra el estado aparece vinculado a la biografía de presidentes heroicos como Abraham Lincoln o Ulysses S. Grant, y es la cuna política del gran rival a batir en noviembre, el demócrata Barack Obama.

 

Con más del doble de delegados que Santorum (562 frente a 249), Romney empieza a considerarse ya el candidato inevitable e ignora en sus discursos a sus oponentes republicanos para concentrar los dardos en el actual inquilino de la Casa Blanca.

 

“En tres años de gobierno de Obama solo nos ha metido en problemas: se han destruido empleos, reducido el salario, incrementado el déficit, subido los precios de la gasolina y nos ha puesto a liderar por detrás. (…) Es el momento de decir esta palabra: ‘basta’”, exclamó Romney a sus seguidores.

 

Su táctica electoral parece estar dando resultado entre los votantes republicanos urbanos y moderados, y entre las mujeres.

 

Con un discurso centrado en los desafíos económicos, se presenta como el empresario de éxito que conoce de verdad, por su experiencia como financiero y no por “los libros”, cómo funciona la economía nacional y cómo fundar compañías y crear puestos de trabajo, la gran preocupación de los estadunidenses, según las encuestas.

 

El sábado que viene, en Luisiana, otro estado del sur, Santorum tendrá tal vez la última oportunidad de frenar a Romney, aunque la situación para él comienza a ser desesperada. EFE