Según estudios de la dirección de Alimentación y Nutrición Familiar, del Sistema estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), en el nivel primaria 442 mil infantes en la entidad presentan sobrepeso, por lo que la obesidad representa un grave problema de salud.

 

Roberto Ambrocio Hernández, subdirector de Apoyo y Orientación Nutricional Comunitaria, señaló que parte del problema reside en el inadecuado desayuno que reciben los niños en sus hogares.

 

El DIF ha detectado 100 escuelas en donde más de 35% del alumnado, es decir, aproximadamente 92 mil menores, padecen esta enfermedad.

 

“El desayuno es el alimento más importante del día, debido a la energía necesaria que brinda para realizar las actividades; por ello, debe ser rico en vitaminas, variado y servirse en las cantidades suficientes para cada organismo”, resaltó.

 

Por ello, recomendó adecuar la cantidad y tipo de alimentos a la actividad física y mental que realiza cada persona, además de establecer horarios para la alimentación, evitar el ayuno y añadir colaciones entre comidas, teniendo como platillo inicial en cada tiempo, vegetales abundantes.

 

Aconsejó consumir diariamente productos lácteos descremados o bajos en grasa, aumentar el consumo de cereales integrales y de verduras crudas ricas en fibra como acelga, lechuga, espinaca y nopal; y llevar a cabo actividad física para evitar el sobrepeso.

 

Dijo que en exceso, la glucosa, sodio, colesterol y grasas saturadas, favorecen la aparición de enfermedades como diabetes, hipertensión, colesterol alto en la sangre y obesidad, entre otras.

 

“Trabajando en conjunto, padres de familia, profesores, autoridades y profesionistas de la nutrición, seguramente se lograran resultados más positivos”, concluyó.