El subsecretario de Salud, Pablo Kuri Morales, advirtió que al término de esta temporada invernal, los casos de influenza AH1N1 podrían llegar a siete mil. De ocurrir, este sería el primer año en que se duplique el número de reportes, comparado con el promedio anual de la última década.

 

El funcionario explicó que entre 2000 y 2010, se detectaron en promedio tres mil 900 casos de influenza. “Para marzo próximo el número podría elevarse, debido al comportamiento y los contagios que se han presentado desde la última semana de diciembre y no vemos que se vaya a modificar la tendencia”.

 

Si la gente, agregó el funcionario, toma las medidas de prevención adecuadas es posible controlar la expansión de casos de influenza; sin embargo de los 22 millones de vacunas que entregó el gobierno federal en octubre pasado, actualmente, sólo se ha aplicado el 60% de ese total.

 

Kuri Morales detalló que de la población de adultos, susceptible a contraer el virus, sólo 50% ha acudido a los centros de salud para solicitar el medicamento. Las embarazadas y los adultos mayores son los grupos más vulnerables. En contraste, agregó, el 90% de la población ya tiene la aplicación de la vacuna. “Hay grupos poblacionales, como los niños, donde ya se alcanzó el 90% de la cobertura, pero en el caso de los adultos apenas se ha llegado a la mitad”.

 

Francisco Román, infectólogo del Hospital ABC, explicó que este comportamiento entre los adultos se debe a una serie de tabúes sobre la vacuna, “La gente todavía cree que se va enfermar si se la pone y entonces prefiere no vacunarse”.

 

De abril de 2009 a julio de 2010, la Secretaría de Salud contabilizó 72 mil 548 casos de influenza y mil 316 defunciones.

 

El reporte de este fin de semana, emitido por la secretaría, documentó que este año se han confirmado 573 casos del virus AH1N1 y nueve decesos en los estados de Hidalgo, Estado de México, Distrito Federal y Guerrero.

 

También especificó que hay tres mil 266 casos con características de influenza en toda la República, sobre todo en el centro del país. La dependencia explicó que la mayoría de los casos ocurren en esta zona debido a la alta densidad poblacional.

 

AL respecto, 10 entidades acordaron una estrategia generalizada con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y los gobiernos estatales.

 

En estas acciones, está el reforzamiento de las medidas de higiene, acudir al médico, vacunarse y evitar automedicarse. Y es que las dependencias han observado que la gente acude cuando la enfermedad está avanzada o después de haber tomado algún medicamento.

 

En Querétaro, el gobierno reportó poco interés por parte de la gente para acudir a los centros de vacunación, a pesar de que ya se confirmaron 10 casos y hay otros 50 sospechosos.

 

Los grupos de riesgo, que deben aplicarse la dosis anual, son niños menores de cinco años, mujeres embarazadas, adultos mayores de 65 años, y personas que padezcan enfermedades crónicas (obesidad, hipertensión, diabetes, asma).

 

En cuanto a las medidas de prevención e higiene, el médico aseguró que la gente las tiene presentes, pero falta un reforzamiento para que se cumplan como hace tres años.

 

A pesar del panorama, tanto Kuri Morales como Salomón Chertorivski, secretario de salud, descartaron que haya una situación de alarma en el país.