Los bancos que estén en proceso de recapitalización para cumplir con las nuevas exigencias europeas tendrán limitado el pago de dividendos a sus accionistas y de bonus a sus empleados, según el borrador de la declaración de la cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea.

 

La idea de constreñir la remuneración al accionista y a la alta dirección fue lanzada hace unas semanas por el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, y provocó una cadena de protestas en el sector financiero.

 

Según el borrador de declaración, al que tuvo acceso Efe, la Unión Europea ha apoyado su propuesta.

 

En el escrito, los 27 países de la UE establecen que la banca deberá alcanzar antes del 30 de junio de 2012 un ratio de capital de máxima calidad, o core capital, del 9 %, aunque no da muchos detalles de qué activos podrán contar los bancos para alcanzar este objetivo.

 

Sí indica que los bancos podrán “reestructurar y convertir su deuda en acciones”, lo que podría interpretarse como un espaldarazo a la emisión de bonos convertibles, en los que la banca española ha sido muy activa.

 

El borrador no menciona cuál sería la cantidad de capital adicional que se requiere a la banca europea, aunque “da la bienvenida” al acuerdo que alcanzaron los ministros de Finanzas el pasado 22 de octubre, donde se habló de unas necesidades de capital de unos 108.000 millones de euros.

 

Sí advierte a la banca que la manera de alcanzar el porcentaje exigido -muy superior al 5 % que se pedía en los test de estrés de julio- es mediante la captación de nuevos recursos, y no reduciendo su cartera de créditos, que puede tener un efecto muy perverso en la economía.

 

“Las autoridades nacionales, bajo los auspicios de la Autoridad Bancaria Europea, debe asegurarse de que los planes de los bancos para fortalecer su capital no les debe conducir a un excesivo desapalancamiento (reducción del endeudamiento), lo que supone asegurar que se mantiene el flujo de crédito hacia la economía”, apunta el borrador.

 

La recapitalización de la banca es uno de los pilares que quiere dejar bien cimentado la UE para evitar que la crisis griega provoque una reacción en cadena que acabe hundiendo al sistema financiero y afectando a otros países periféricos.

 

Los líderes de los 27 países de la Unión Europea se reúnen hoy en Bruselas para tratar el tema de la banca, y posteriormente se celebrará una cumbre de la eurozona para analizar la quita de deuda a Grecia y la reconfiguración del Fondo Europeo de Estabilización Bancaria (FEEF), asuntos sobre los que no existe tanto consenso.

 

En el borrador de declaración final, los países de la zona euro reconocen la importancia de “restaurar la confianza” en el sector bancario para que pueda absorber impactos como el impago de Grecia, y para ello es fundamental que mejoren sus ratios de capital.

 

En la declaración, indica a la banca que tomará los balances a 30 de septiembre para contabilizar el ratio de capital de máxima calidad, o core capital, que posee en ese momento.

 

Si no alcanza el 9 %, tendrán ocho meses para hacerlo, hasta el 30 de junio de 2012, a través de un plan que deberá ser pactado con los supervisores de cada país.

 

Pese a la tentación de reducir los balances para lograr un cálculo más favorable del ratio de capital, los líderes de la Unión Europea urgen a la banca a apelar a las fuentes de recursos privados.

 

En caso de que sea necesario, los bancos que no puedan lograr recursos por la via privada podrán acudir a sus Gobiernos, y posteriormente a un préstamo del Fondo Europeo de Estabilización Financiera. (EFE)