Cuando lo que está de fondo es el cambio más trascendente e importante que haya vivido el país en los últimos 60 años; cuando lo que se discute es un nuevo modelo energético que modificará, entre otras cosas a la principal empresa del gobierno mexicano e impactará el 34% del presupuesto federal; cuando lo que se propone es una apertura total en el sector eléctrico y nuevas formas de explotación del gas en el subsuelo nacional, hay senadores y dirigentes políticos que, lejos de debatir sobre todo eso, están centrados en pedir que la discusión de las leyes energéticas no ocurran durante el mundial de Futbol.

 

Como si el país tuviera que detenerse y los asuntos legislativos trascendentes como este debieran posponerse por la euforia futbolera, congresistas como el coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, o el dirigente del Partido Morena, Martí Batres, están más preocupados por el Mundial de Futbol en Brasil que por que se discutan las leyes energéticas y censuran que las fechas del debate legislativo hayan coincido con el evento deportivo que es seguido por millones de personas en el mundo y en México.

 

Es tal la simpleza de nuestros dirigentes políticos y congresistas que hasta el uso del lenguaje les ofende. Al senador priista, David Penchyna, se le ocurrió acuñar la frase de un “debate de idiotas” para referirse a la falaz polémica que cuestiona el empate de fechas entre el debate legislativo sobre las leyes secundarias en materia energética y el Mundial de Futbol. No le falta razón a Penchyna cuando señala que no se puede detener el debate legislativo ni posponerlo por un evento deportivo por importante que sea, pero sobre todo, que no se puede perder de vista el tamaño y la trascendencia de lo que se discute en las leyes energéticas para compararlo o colocarlo al nivel del asunto futbolero, sin desconocimiento de que a muchos mexicanos, lamentablemente, les interesa y les importa más el Mundial.

 

Pero esa franqueza del senador que preside la Comisión de Energía les pareció impropia y “dura” a algunos como Barbosa, quien le pidió al priista “mesurar sus palabras y su lenguaje” por aquello del “debate de idiotas”. ¿No será que el senador perredista se puso el saco y se dio por aludido por las palabras del hidalguense?

 

Por que en términos reales, nadie puede pretender que durante el mes completo que dura el Mundial futbolero, el Congreso detenga su marcha y se pospongan periodos, sesiones y debates para que nuestros congresistas puedan ver tranquilamente los partidos de México o para que, y esa es otra falacia, los mexicanos no se vean en el dilema de sintonizar el Canal del Congreso o el Canal de las Estrellas para ver a la selección.

 

 

En términos reales, tanto Barbosa como Batres saben que el debate legislativo sobre las leyes energéticas está definido en números y de votos. El PRI con sus senadores y con el voto del PAN y del Partido Verde tiene una mayoría más que suficiente para aprobar los ordenamientos legales; lo que no obsta, y en eso debiera estar más ocupados Barbosa y los dirigentes de la izquierda, para que en las reuniones de Comisiones y en los debates del pleno defiendan sus posiciones y argumentos sobre el contenido de las leyes secundarias; son los argumentos los que deben ocupar y preocupar a nuestros congresistas y no los adjetivos o las fechas en que se discuta.

 

Así que entre la franqueza de unos y la susceptibilidad y el sospechosismo de otros, este viernes arranca el debate de las leyes secundarias de la Reforma Energética con los dictámenes que llegarán a las comisiones del Senado. Altura de miras, seriedad en la discusión y nivel en la argumentación es lo que se espera de los senadores y diputados en este debate. Lo que está de por medio es nada menos que un cambio de paradigma en el modelo de desarrollo del país y el futuro de nuestros recursos energéticos.

 

NOTAS INDISCRETAS…

 

Dos puntos interesantes tendrá la gira del presidente Enrique Peña Nieto por Europa, que comenzó ayer con su arribo a Portugal. La primera su paso por España donde se reunirá con el recién abdicado Rey Juan Carlos y su hijo y futuro Rey, Felipe VI. Será importante que el presidente mexicano aproveche esta reunión para despedir al primer monarca que abdica al trono español e iniciar la relación con quien a partir del 18 de junio se convertirá en el nuevo Rey de una de uno de los países que más intereses e inversiones tiene en México, por no hablar de los nexos históricos entre los dos países. El segundo punto a observar en la gira europea será el encuentro de Peña Nieto con el Papa Francisco en El vaticano. Y no por el morbo de saber si Peña y su esposa Angélica Rivera se besan en la catedral de San Pedro, como aquella banal pareja presidencial, sino porque, aunque no están en la agenda, en México acaban de estallar varios casos de pederastia de sacerdotes mexicanos que recién fueron castigados por El Vaticano como el cura de San Luis Potosí, Eduardo Córdova, quien fuera expulsado por la Santa Sede y se le retirara el sacerdocio luego de que se le acusa de abusar de más de 20 niños…Dados girando. Cayó Serpiente.