Instagram @inessainz01 En las imágenes Sainz luce sonriente su figura en un mini bikini azul y rosa, y unos lentes de sol  

Olor a humedad, pisos sucios y “un semillero para los delincuentes”, eso era el Hotel Buenavista, detectado en 2009 como centro de trata y prostitución, en donde “se obligaba a las mujeres a prestar sexo-servicio y se violentaban todos sus derechos, sin embargo hoy nada queda de ese lugar”, afirmó José Ramón Amieva, secretario de Desarrollo Social capitalino, durante la inauguración del Hogar CDMX.

 

El predio, ubicado en la calle Bernal Díaz del Castillo #34, es un espacio recuperado por el Gobierno capitalino y que funcionará como refugió para personas en situación de calle (que estén dispuestas a abandonar esa condición), así como de ex trabajadoras sexuales que busquen cambiar y mejorar su estilo de vida.

 

“Hogar CDMX” cuenta con un comedor comunitario, centro de atención psicológica, centro de activación física, área educativa, guardería y distintos talleres de capacitación para el empleo, así como habitaciones compartidas equipadas con literas y baño.
El hospedaje y el servicio de comedor, no será gratuito, pero tendrán un costo muy bajo, con la finalidad de que las personas que se “hospeden” trabajen y se reintegren a la sociedad de manera positiva en un plazo de 3 a 6 meses.

 

Con una inversión de cinco mil pesos por metro cuadrado Hogar CDMX abrió sus puertas ayer con 17 huéspedes.
Para ingresar al nuevo albergue es necesario un proceso que inicia con la detección de las personas en situación de calle (a través de denuncias anónimas y/o localización por brigadeo), después se hace “labor de convencimiento” para que las personas acepten integrarse a un centro de apoyo para ser evaluados y tratados física y psicológicamente.

 

El caso de Cenicienta

 

La piel de sus manos y rostro se pintan en tono grisáceo, el malestar (causado por una dermatosis crónica) distingue a Beatriz Saleme, a quién de vez en cuando se le pinta un “antifaz gris”, por lo que sus compañeros de albergues le apodan Cenicienta. “Verme en el espejo era difícil, pero me gusta la idea de ser diferente”, puntualizó Saleme, mientras sostenía la llave de su nuevo “hogar”.

 

Con 71 años de edad y con una hermana (que jamás regresó a visitarla) Beatriz pasó algunos meses en el CAIS Villa mujeres, refugió solventado por el gobierno de la Ciudad de México, que atiende a mujeres en abandono. “Un asilo privado me mantenía por caridad, pero al no recibir la cuota mensual, pidieron apoyo a los albergues públicos de la CDMX para no echarme a la calle”, señaló.

 

Licenciada en administración de empresa y sin enfermedades psicológicas, “Bety” (como también le dicen de cariño) pasó los procesos solicitados por la Secretaría de Desarrollo Social local, y logró ser candidata para permanecer en el nuevo centro, en donde todos los inquilinos, sin excepción, deberán cumplir con su cuota monetaria para acceder a los servicios.

 

“Pero eso no me asusta, por el contrario tengo ganas de vivir, le daré clases de administración a mis vecinos para que emprendan sus negocios”, comentó muy entusiasmada.

 

Beatriz es la primera mujer de la tercera edad recibida en el Hogar CDMX, que hoy inicia servicios en la capital del país.