A nivel nacional, los resultados finales de los exámenes de control de confianza aplicados en las instituciones de seguridad pública y procuración de justicia, revelaron que actualmente 1 de cada 10 policías activos en el país no es confiable, sin embargo, hay estados donde la realidad es más preocupante.

 

Sinaloa, Baja California Sur, Tabasco, y San Luis Potosí son las entidades en las que existe el mayor porcentaje de agentes en activo que reprobaron el proceso de control de confianza y en donde la proporción va desde una cuarta parte hasta casi la mitad de la fuerza policial que resulta sospechosa.

 

En contraste, hay entidades federativas como Coahuila, Campeche, Colima, Querétaro o el Distrito Federal, donde más de 90% de los agentes en activo sí pasaron las pruebas y son, al menos en teoría, confiables.

 

Aunque los agentes municipales son el blanco principal de los señalamientos por la crisis de seguridad que atraviesa el país, las cifras oficiales revelan que en realidad hay un mayor número de policías de nivel estatal “no confiables” en activo.

 

De acuerdo el informe del SENSP, disponible desde principios de mes, hay 20 mil 251 agentes estatales, entre policías preventivos y de investigación, que resultaron no confiables. Por su parte, los agentes municipales dudosos en todo el país sumaron 18 mil 177.

 

Corporaciones sospechosas

 

De acuerdo con los datos del SENSP, con un nivel de desconfianza elevado están también los policías de Sinaloa, tiene a 41.1% de los nueve mil 117 agentes activos no pasó las pruebas. En Baja California Sur 39.3% de la policía no es confiable y en Tabasco el porcentaje es de 35%. En todas esas entidades la proporción es de por lo menos 1 de cada 3 agentes dudosos.

 

En San Luis Potosí, de los siete mil 908 policías locales, dos mil 50 resultaron no aprobados, lo que equivale a 25.9%, es decir, la cuarta parte de toda la fuerza de seguridad.

 

Apuran depuración

 

El SESNSP envió este mes un oficio específico dirigido a los 31 gobernadores y al jefe de gobierno del Distrito Federal para que “apresuren” la depuración de sus fuerzas policiales luego de que se estableció que son 42 mil los agentes locales que ya no deberían estar trabajando, pues fueron calificados como no aptos.

 

“Es indispensable concluir las acciones encaminadas a la depuración de todos aquellos que no aprobaron la evaluación de control de confianza, en concordancia con lo que mandata la ley”, señala el oficio firmado por el titular del SESNSP, Jorge Carlos Hurtado Valdez.

 

Por ley, desde el pasado 31 de octubre debió haberse cumplido con la depuración policial de las corporaciones, pero como las cifras demuestras dejan en evidencia, hay miles de policías que no han sido despedidos.

 

Evaluaciones sin pues ni cabeza

 

 

La activista María Elena Morera, una de las principales impulsoras del sistema de control de confianza del país desde hace varios años, reconoció que el mecanismo tiene huecos y requiere de ser mejorado.

 

La activista identificó como una de las principales fallas el que todo el sistema no tiene una cabeza responsable desde hace dos años, fenómeno que por ende se ha replicado en varios estados como Guerrero.

 

“Desde hace dos años no se ha nombrado a un director de Control de Confianza nacional, sólo hay una encargada que posiblemente sea muy buena, pero no está reconocida como la cabeza titular y así, tampoco puedes pedir que en los estados haya un responsable”, sentenció.

 

Morera también dijo que hay aspectos de base de las evaluaciones que deben corregirse. Uno de ellos es el estudio socioeconómico de los agentes que en México se hace con un cuestionario en menos de tres horas, mientras que en otros países como Estados Unidos es un estudio serio que se extiende al menos seis meses.

 

“Y está el tema de la depuración que no se institucionalizó. No hay una forma ordenada de dar de baja a los policías porque su misma contratación no es homogénea. Hay un desorden institucional completo”, indicó.