La Organización de las Naciones Unidas condenó la impunidad en los casos de homicidio contra periodistas mexicanos, pues más allá de ser un crimen contra la vida, señaló que el silenciar a los profesionales de la comunicación es un atentado contra la libertad de información, que debe ser castigado. Estas declaraciones se dan un día después de los homicidios de Javier Valdéz, en Sinaloa, y de Jonathan Rodríguez, en Jalisco.

 

 
En un mensaje a medios, el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jan Jarab, lamentó que la Fiscalía para Delitos contra Libertad de Expresión sea ineficiente a la hora de castigar a los responsables de homicidios de periodistas.

 
“La enorme mayoría de los 125 asesinatos de periodistas cometidos entre 2000 y lo que va de 2017, según la CNDH, han quedado impunes, así como las desapariciones. La Fiscalía para Delitos contra Libertad de Expresión ha sido, hasta la fecha, un ejemplo de ineficacia”, dijo Jarab en un texto difundido entre la prensa.

 

 
Por su parte, la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, condenó el asesinato de Javier Valdéz, ocurrido el lunes pasado en Culiacán, Sinaloa. En un pronunciamiento público, la responsable de UNESCO dijo que este crimen recuerda que hay muchos periodistas valientes que ejercen su profesión sin la seguridad debida, lo cual es una violación a los derechos humanos.

 

Línea de investigación

 
Mientras en la ONU hay estas declaraciones, las autoridades locales siguen las investigaciones sobre los homicidios de Valdéz y Rodríguez.

 
La Fiscalía General de Sinaloa informó que tiene dos líneas de investigación sobre el homicidio de Valdéz. La primera y más importante es el móvil de su actividad periodística en temas de narcotráfico, mientras que la segunda, por posible robo de automóvil.

 
Mientras, en Jalisco, el gobernador Aristóteles Sandoval pidió no especular sobre el móvil del ataque que le costó la vida a Jonathan Rodríguez y lesionó a su mamá, Sonia Córdova (ambos trabajadores del semanario El Costeño de Autlán), al tiempo de pedir tiempo para desarrollar la investigación.