El actor estadunidense George Clooney elogió en una entrevista con Efe en Berlín la política en materia de refugiados de la canciller alemana, Angela Merkel, y abogó por una mayor implicación internacional, lo que incluye a Estados Unidos, para afrontar la crisis migratoria.

 

“Obviamente es algo que se siente mucho más aquí en Europa y en particular en Alemania, que ha asumido esta cantidad desproporcionada de responsabilidad”, dijo a Efe el actor, que inauguró la Berlinale con la película “Hail, Caesar!” (“¡Ave, César!”) y hoy se entrevistó con Merkel en la Cancillería.

 

Clooney acudió a la entrevista con la canciller acompañado de su esposa, Amal, y explicó que “hubo muchos intercambios” de opiniones e ideas.

 

“Amal y yo teníamos muchos temas de los que queríamos hablar, principalmente de qué es lo que podemos hacer para apoyar cualquier esfuerzo, para ayudar en la crisis de los refugiados” y “cómo otra gente, incluidos los Estados Unidos, pueden ofrecer más asistencia”, reveló acerca de su conversación.

 

Su intención es reunirse también en Berlín con dos refugiados para conocer sus historias, opción que ha preferido en lugar de visitar un centro de acogida de solicitantes de asilo.

 

“La realidad es ésta: son personas. Y cuando la gente habla de refugiados, habla en números, de seis millones, o de 60 millones en todo el mundo. Es una cifra enorme, pero esta gente, esas familias que han sido asesinadas y que han intentado salvar las vidas de sus hijos… Quiero conocer sus nombres y quiero ver sus rostros”, dijo.

 

Clooney asegura haber estado en muchos campos de refugiados, pero, insiste, lo importante son “los seres humanos”.

 

Respecto a la función social del cine, se mostró convencido de que “prácticamente cada tema es abordado de una u otra manera en las películas”.

 

“Siempre estoy interesado en ver películas de realizadores iraníes o de otros países más represivos en lo que respecta a la libertad de expresión. Encuentran su manera de hacerlo y nosotros tenemos la oportunidad de verlo”, señaló.

 

Para el actor, precisamente esto es lo que confiere importancia a festivales como la Berlinale, que “incluyen filmes como estos, que hablan sobre temas que no necesariamente van a ser proyectados en los multicines”.

 

El eje temático de esta 66 edición de la Berlinale es, por decisión de su director, Dieter Kosslick, la inmigración en sus múltiples variantes y perspectivas y coincide con las tensiones que ha generado en Alemania la llegada el año pasado de 1,1 millones de refugiados.

 

Clooney se mostró encantado con estar nuevamente en el festival de cine de Berlín, tanto por la “gran historia” de la ciudad, como de sus estudios Babelsberg, que en sus más de cien años de existencia también han hecho historia con películas “realmente interesantes”.

 

Participar en este festival es “simplemente emocionante” y “tremendamente divertido”, porque “conocen el cine”, aunque, matizó en tono de broma, “la noche de la inauguración del festival es realmente larga”.

 

“Voy a hablar con Dieter de esto, porque cuando yo entré (a la gala) tenía 23 años y salí con 54”, afirmó, provocando las carcajadas de su compañero de reparto en “Hail, Caesar!” (“¡Ave, César!”), el actor estadounidense Channing Tatum.

 

La cinta de los hermanos Joel y Ethan Coen, con Clooney, Tatum, Josh Brolin, Tilda Swinton y Alden Ehrenreich entre los protagonistas que han acudido a Berlín, fue la encargada de abrir anoche, fuera de competición, la nueva edición del festival.

 

El filme destripa el Hollywood de los 50 y la caza de brujas del momento, en una especie de homenaje en el que no falta el característico sentido del humor de los hermanos Coen y buenas dosis de ternura.